Jets le apuntan al liderato de su división

FLORHAM PARK, N.J. – Aún queda media temporada de la NFL por delante, pero el partido entre los Jets y los Patriots este domingo bien podría decidir al ganador del Este de la AFC.

Es que Nueva York, New England y los Buffalo Bills llegan a la décima jornada empatados en el tope de su división, con marca de 5-3. De allí la importancia del enfrentamiento programado para las 8:20 de la noche (TV: NBC), en el MetLife Stadium.

La clave para ese triple empate fueron las victorias de los dos equipos neoyorquinos el domingo pasado, jugando de visitantes: los Jets se impusieron a los Bills 27-11 y los Giants a los Patriots 24-20.

Mientras New England buscará cortar su racha de dos derrotas consecutivas, los Jets saldrán en busca de su cuarto triunfo seguido, que les ayudaría a tomar el comando de su división.

Mark Sánchez, el mariscal de campo de los Jets, reconoce que, efectivamente, el ganador se acercará a ese objetivo.

“Nosotros no estamos pensando en perder el partido; pensamos en ganar”, manifestó el quarterback de los Jets ayer, luego de la práctica del equipo en su complejo de Florham Park. “Este es un juego divisional muy importante. (Una victoria) nos puede poner en buena posición”, agregó.

Rex Ryan, el entrenador en jefe del equipo, coincide en que ésta es la mejor oportunidad para tomar control de la división.

“Ganar la división es una de nuestras metas”, dijo Ryan. “Los dos años que he estado aquí, New England ganó la división. (Este año) ya nos vencieron. Así que sabemos lo que este partido representa”, indicó el ‘head coach’.

“Para ser campeón hay que derrotar a los campeones”, añadió Ryan, para luego alabar las victorias de Pittsburgh, Buffalo y los Giants esta temporada sobre los Patriots. “Derrotar a New England no es una tarea fácil”, destacó.

La labor de Sánchez será fundamental, pues lo que haga el joven mariscal de campo podría definir la campaña del equipo. Hasta ahora, el quarterback de raíces mexicanas ha realizado 13 pases de touchdown, aunque le han interceptado siete veces, incluyendo una el domingo pasado en la zona de gol.

En frente tendrá a Tom Brady, uno de los mejores quarterbacks de la liga. Pero eso no le quita el sueño.

“Tengo que hacer lo necesario para que nuestro equipo gane: realizar pases acertados, capitalizar en tercera oportunidad (third down), ejecutar las jugadas de forma correcta, sobre todo ser muy certero y no regalarles nada. La semana pasada eso casi nos cuesta, pero nuestra defensa nos rescató”, señaló Sánchez, quien en Buffalo completó 20 de 28 pases, para 230 yardas.

“Queremos seguir ganando. Venimos de lograr tres triunfos seguidos, eso es muy bueno, pero nos enfocamos en cada partido”, destacó Mark Sánchez, quien reconoció que personalmente tiene que seguir mejorando, sobre todo evitar las intercepciones.

Ryan, a su vez, asegura que sus pupilos han mejorado mucho desde la última vez que se enfrentaron a los Patriots, cuando cayeron 30-21 en New England, en la quinta jornada, pero considera que ese fue el punto que enrrumbó a su conjunto en la dirección correcta. Y el partido del domingo será el verdadero termómetro de su equipo.

Los Patriots no han ganado en Nueva York desde que Ryan dirige a los Jets. El entrenador en jefe atribuye eso a los aficionados, cuyo constante apoyo al equipo local ha afectado la comunicación del conjunto dirigido por Bill Belichick.

Pero Belichick y Brady buscarán sacudirse de las dos derrotas consecutivas con que llegarán a los Meadowlands.