‘Diálogo en la oscuridad’ viaja al mundo de los ciegos

NUEVA YORK – La dominicana Dorcas Conde, ciega de nacimiento, cree que el público debe experimentar lo que significa vivir en un mundo a oscuras, oportunidad que brinda en Nueva York la exhibición “Diálogo en la oscuridad”.

Ser ciega no ha sido impedimento para que Conde, una mujer de ánimo contagioso y de mucha fe, haya criado sola a su hijo, trabaje hace 27 años en el Hospital de Veteranos en Manhattan procesando datos en computadora, sea dueña de su hogar, dedique tiempo a soldados que han regresado ciegos de la guerra y a un coro.

Sin embargo, reconoce que no ha sido fácil salir adelante y que sido discriminada en y fuera de Nueva York.

“Para comprar mi propio hogar fue una batalla legal porque no estaban conformes con que yo fuera una mujer ciega comprando sin esposo. Decían que yo era un alto riesgo porque podía perder el empleo por ser ciega”, recordó en entrevista con Efe.

Conde, que explicó nació ciega por glaucoma y a quien en su edad adulta hubo que extirparle un ojo, recordó además que tuvo que dejar de usar el metro de la ciudad para viajar en autobús porque su perra guía era víctima de maltrato por los jóvenes.

Conde que fue traída a Nueva York junto a sus hermanos cuando tenía cuatro años. Destacó que su madre le enseñó a ser independiente “porque decía que no estaría conmigo toda la vida”.

“Fue más fuerte conmigo que con mis hermanos y debido a que mis padres no hablaban inglés, yo no me involucré con Lighthouse hasta mi adolescencia”, dijo al referirse a la conocida institución internacional dedicada a combatir la pérdida de la visión mediante la prevención, el tratamiento y capacitación de ciegos. Allí aprendió a usar la computadora, porque quería trabajar y ser un ejemplo para su hijo, y al completar el curso, lograron que pudiera hacer la práctica en el hospital de Veteranos, donde tres semanas después la contrataron.

Conde, de 46 años, asegura que nunca ha lamentado ser ciega.

“Nunca he querido ver, no lo deseo porque siento que tengo una vida más fructífera que los videntes que conozco porque la vivo a plenitud. La vida es lo que uno hace con ella”, afirmó y aseguró que basado en lo que le ha pasado recomienda que la gente pueda experimentar la vida en la oscuridad.

“Diálogo en la oscuridad”, que estará en Nueva York hasta el 2012, lleva al público a una experiencia sensorial en la que “visitan” lugares históricos de Nueva York, como el famoso Parque Central donde sentirán la brisa, escucharán el ruido del agua y el cantar de los pájaros, que les ayudará a hacerse de una imagen, y caminarán sobre un puente. También irán “de compras” a un supermercado donde encontrarán variados productos que deben descubrir por el tacto, luego a tomar el metro, “caminar” por Times Square, y a disfrutar de un pequeño descanso y conversación en una “cafetería”, impregnada de un apetitoso olor a pasteles, sin salir de un edificio en el sector de Seaport en Manhattan.

El guía de esta particular gira es ciego y la misma se realiza en total oscuridad, con la ayuda de un bastón que se le entrega al visitante antes de iniciar el viaje, de alrededor de una hora, en el que entrarán en algunos espacios reducidos, tendrán que abrir puertas y encontrar el camino sólo escuchando su voz.

“Es una nueva forma de descubrir a Nueva York”, dicen los organizadores.