Grupo ayuda a menores indocumentados en peligro

Pocos saben de este permiso para desamparados. The Door lo da a conocer.

Nueva York – Los abogados de The Door, una organización en el bajo Manhattan, han decidido “abrirle la puerta” a algunos jóvenes indocumentados ayudándolos con la solicitud de un tipo de visa poco promocionada que protege a menores en peligro.

Los hondureños Jeffrey y Kevin Zelaya, residentes de Bushwick, Brooklyn, son dos de los beneficiados por el “Special Immigrant Juvenile Visa”.

Los hermanos fueron abandonados en Honduras por sus padres, cuando estos decidieron viajar a los Estados Unidos. Años después, escapando del peligro de las pandillas y en búsqueda de protección familiar, ambos adolescentes emprendieron por separado una larga travesía para llegar a la Gran Manzana, donde vive su abuela.

En 2008, Jeffrey, de 18 años, y su hermano Kevin, de 16, llegaron a Nueva York. Sin documentos, los jóvenes empezaron a estudiar y un día en la escuela el hermano mayor se enteró que una organización podría tener la solución a su problema migratorio.

“Iba por el pasillo cuando vi un folleto que anunciaba los servicios que ofrecía The Door”, dijo Jeffrey, quien ahora es graduado de escuela secundaria y planea ir a la universidad a estudiar Justicia Criminal.

La visa Special Immigrant Juvenil ampara a menores de 21 años que no pueden ser reunificados con sus padres, ya sea por abandono, cualquier clase de abuso, negligencia o que estén expuestos a alguna clase de peligro.

“Al comienzo no quería ir porque tenía miedo que inmigración me devolviera, pero mi hermano me convenció y fuimos”, dijo Kevin, quien actualmente estudia el último grado de escuela secundaria.

The Door, es una organización sin ánimo de lucro, localizada en 555 de la calle Broome, que en la actualidad tienen 110 de estos casos abiertos en diferentes fases del proceso para que logren la visa especial de inmigrante juvenil, según Aryah Summers, abogada de la organización que representa a los jóvenes.

Para ser elegibles a esta visa, los solicitantes deben cumplir cinco requisitos: ser menores de 21 años, no ser casados, tener un tutor o estar bajo la custodia de alguno de los padres, no poder ser reunificado con el padre o madre (o los dos) por el abuso cometido, el abandono o negligencia contra el menor y que no está en su mejor interés de regresar al país de origen, según Summers.

Al cumplir estos requisitos, la corte familiar los declara independientes y elegibles para solicitar la visa especial ante las autoridades de inmigración. Cuando le aprueban la visa inmediatamente son elegibles para solicitar la residencia.

La organización ayuda alrededor de 12,000 jóvenes de los cinco condados, de los cuales el 31% son latinos; y el centro legal atiende 800 casos anuales, según Amanda Peck, directora asistente de asuntos externos y relaciones de donantes. En la entidad también ofrecen servicios de consejería, salud y de educación, entre otros.