Líderes denuncian crisis humanitaria

Washington/EFE – La aplicación de la ley de inmigración del estado de Alabama ha traído una “crisis humanitaria”, según denunciaron varios líderes evangélicos tras participar, la semana pasada, en un encuentro con familias afectadas por esta legislación.

“Después de reunirnos en Alabama con padres, madres, profesores y otros actores sociales, solamente podemos ratificar que esta ley es una violación de los derechos civiles”, dijo hoy el líder de la Conferencia Nacional Cristiana, Samuel Rodríguez, en una conferencia de prensa telefónica.

“Hay que continuar el diálogo con todos para redimir a Alabama y devolverle su compromiso con sus ciudadanos y el respeto que les deben”, añadió. Líderes evangélicos procedentes de diversos puntos del país se reunieron con pastores locales y familias de inmigrantes para entender, sobre el terreno, el alcance de la situación y “abrir un diálogo que muestre el apoyo de la iglesia a quienes ahora están paralizados por el miedo”.

“Lo cierto es que esas personas vinieron aquí porque pudieron hacerlo, con permiso de residencia o no. Y devolverles a la fuerza a México o a sus países en Latinoamérica es una actitud racista y carente de valores”, dijo el pastor de la iglesia del Calvario de California, Danny DeLeon.

DeLeon, líder en una de las iglesias evangélicas más grandes de California, insistió en que la ley de inmigración de Alabama ha provocado que “los derechos humanos se hayan ido por la ventana”. “Esta ley no tiene sentido para nadie, nadie va a apoyar algo así. Los derechos humanos, aunque recogidos en las leyes, necesitan sobrevivir en la vida real y esto no está ocurriendo en Alabama. (…) Lo único que consigue es romper familias”, subrayó durante la conferencia de prensa telefónica.