No captan la atención de republicanos

Precandidatos no han mostrado interés en capturar el voto de los hispanos

Los republicanos están llevando a cabo una intensa campaña primarista para determinar quién será el candidato presidencial de ese partido el próximo año, pero hay un grupo de rápido crecimiento al que están ignorando casi por completo: los latinos.

A menos de dos meses de las primeras votaciones en Iowa y New Hampshire, el voto latino no ha sido un foco de interés para ninguna de las campañas, con la excepción de visitas a la Pequeña Habana en Miami y el cortejo de un sector hispano conservador del estado de Florida.

El reciente favorito de los republicanos, Herman Cain, visitó Miami esta semana y tomó cafecito y croquetas en el famoso restaurante Versalles. Hace un par de meses hacía lo mismo la otrora favorita del Tea Party, Michelle Bachman. Otros candidatos han hecho el usual peregrinaje o terminarán por hacerlo.

Tiene sentido que se ocupen del voto latino de Florida, en particular el voto cubano que es principalmentemente conservador, porque este es el primer estado grande en tener una primaria: despúes de Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur, Florida tiene su primaria el 31 de enero.

Pero David Johnson, consultor de campañas republicano que manejó la estrategia presidencial de Bob Dole en 1996, piensa que este año puede que la “estrategia Nixon” no sea tan inteligente como en otras ocasiones.

“Nixon (Richard) popularizó una estrategia de moverse hacia la derecha en las primarias y hacia el centro en las generales”, dijo Johnson. “A Nixon le funcionó para ganar en los años sesenta, pero estamos en presencia de una dinámica distinta, donde no sólo hay que atender a votantes moderados sino a un grupo que es crucial para el futuro del partido: los latinos”.

Una vez que salgan de las primarias y elijan a un candidato, los republicanos tendrán que ir más allá de su base conservadora y buscar un porcentaje del voto independiente y, en estados clave, los latinos moderados son parte importante de ese voto.

Johnson opina que los republicanos tendrían la oportunidad de cortejar a los latinos “que están desencantados con Obama y golpeados por la situación económica. Deberían usar la economía y el apoyo a la inmigración legal, deberían hacer lo que hizo (Ronald) Reagan y lo que hizo George W. Bush, pedir su voto”.

Por el momento, sin embargo, los latinos son una parte tan pequeña del voto interno republicano, que nadie está pensando en lo que pasará en la elección general.

“Somos un segmento muy pequeño del voto primario republicano. Hay que recordar que los que votan en las primarias son los más fieles partidarios, es el grupo de fanáticos. Entre ese grupo, calculamos que los latinos son apenas un 5 o 6%”, dijo Gabriel Sánchez, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Nuevo México y asesor de la encuestadora Latino Decisions, experta en voto latino.

Hasta este momento, a menos de dos meses de las primeras votaciones, ninguno de los ocho precandidatos republicanos principales tiene una “campaña latina”, portavoces dedicados a la comunidad o medios latinos o siquiera un sitio de internet en español.

A estas alturas de la campaña en 2008, Mitt Romney, quien en esta ocasión parece ser el candidato más organizado y preparado del grupo, ya tenía una fuerte campaña latina en inglés y español. No es así en esta ocasión. Llamadas a la campaña de Romney para discutir su estrategia hispana quedaron sin contestar.

“Creo que el cálculo que están haciendo es que si cortejan al voto latino en general, incluyendo a la comunidad no cubana, que es la mayoría, tendrían que usar temas que alienarían a los votantes blancos conservadores”, apuntó Sánchez.

Los asesores republicanos quizá también recuerdan que en 2008, en la primaria demócrata, Barack Obama esencialmente ignoró al voto latino durante la primaria y perdió ese voto ante Hillary Clinton en estados como Texas y California. “Los republicanos quizá piensan que pueden hacer como hizo Obama y recuperarse después aún cuando no presten atención a los latinos”, agregó Sánchez.

Pero quizás no sea tan fácil ir al Este de Los Ángeles a comer tacos, como alguna vez lo hizo George Bush padre o a un barrio de Texas a besar bebés morenos como George W. Bush, hijo, si se está entre los candidatos que hablaron de “una cerca electrificada en la frontera”, y que se rehúsan a buscar soluciones al estatus migratorio de millones de indocumentados.

“Creo que los republicanos se están cavando un hoyo algo profundo al alienar a los latinos. La gran ironía es que uno de ellos, el gobernador de Texas, Rick Perry, fue castigado por, entre otras cosas, defender la educación para indocumentados en Texas”, dijo Jason Casellas, profesor de gobierno en la Universidad de Texas.

Aún cuando los latinos no están entusiasmados en exceso con el desempeño del presidente Obama (recientes encuestas han puesto en poco más de 40% la seguridad de voto latino para el presidente), “los republicanos no están haciendo nada para ganar ese voto…todo lo contrario”.

Hace aproximadamente un mes se anunció que al menos seis de los precandidatos republicanos se rehusaron a participar en un debate organizado por la cadena Univision, en protesta por un problema que la cadena tiene con el senador de la Florida, Marcos Rubio, quien se ha negado a aparecer en sus programas desde su elección en 2010.

Actualmente se prepara un debate de los precandidatos en Nevada por la cadena Telemundo, presuntamente pautado para principios de diciembre. No está claro aún cuantos de los precandidatos han confirmado su asistencia, pero Telemundo tiene una audiencia muy inferior a la de Univision.