Rajoy arrasa en España

Obtiene 44.6% de los votos y mayoría absoluta en el Congreso
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TORRELAVEGA, España.- Los españoles decidieron ayer depositar su confianza y su voto en el conservador Partido Popular (PP) para cambiar la grave situación económica y crisis crediticia que el país, con cinco millones de parados, padece desde hace ya más de tres años.

El hartazgo de las políticas socialistas llevadas a cabo por José Luis Rodríguez Zapatero quedó refrendado ayer en las urnas. Casi 11 de los 24.5 millones de votos válidos (con el 99.7% de los votos escrutados) votaron por Mariano Rajoy, líder del PP; o lo que es lo mismo, el 44.6% de los votantes que con 186 diputados en un Congreso de 350 escaños, suponen una holgada mayoría absoluta.

Rajoy celebró la victoria con su característica sobriedad poco dada a estridencias o celebraciones excesivas; apenas si “brincó” una sola vez y con muy poca gracia desde el balcón de la sede central de su partido en la céntrica calle Génova de Madrid. En la calle, una multitud de personas hondeando banderas azules del PP y otras de España, coreaban eslóganes, canciones populares y se referían a él con el clásico “[Rajoy] Presidente, Presidente, Presidente”.

Rajoy no se dejó llevar por la euforia y en su lugar recitó un breve discurso recordando que sería el presidente de todos “procurando que nadie se sienta excluido”. Anteriormente había hecho unas declaraciones, otra vez leyendo de un papel, de corte más institucional, donde parecía dirigirse a los mercados al tiempo que ofrecía tranquilidad a los españoles, especialmente a quienes más apuros están pasando: “No tengo más enemigo que el paro, el déficit, la deuda excesiva y el estancamiento económico”, indicó.

Ofreció palabras de solidaridad con los desempleados, a los pequeños empresarios que cierran sus negocios, a quienes se encuentran asfixiados por hipotecas impagables.

En su discurso se refirió a una nueva forma de coordinar las competencias y prestaciones con las comunidades autónomas, y también se dirigió a Europa. Afirmó que España “dejará de ser un problema para ser parte de la solución”.

En la sede del Partido Socialista la atmósfera era distinta. Un reducido grupo de personas vieron como Rubalcaba, cabizbajo y con un semblante donde se podía comprobar el estado de las circunstancias, – la mayor derrota de los socialistas en Democracia , reconoció la contundencia de la derrota y dijo haber pedido al Secretario General del Partido y actual presidente en funciones del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, la pronta convocatoria de un Congreso Federal Ordinario donde se verá quién asume las riendas del partido en estos momentos de mínimos históricos.

Dada la contundencia de la derrota (28.7% de los votos y 110 escaños) todas las apuestas parecen estar en el aire y la continuidad de Rubalcaba como próximo máximo dirigente del PSOE no está en absoluto garantizada.

Otros resultados que destacaron ayer fueron la ascensión de Izquierda Unida, el partido centro liberal de UPyD, la izquierda abertzale representada por Amaiur en el País Vasco, y la solidez de los nacionalistas catalanes de CiU.