Esparza hacia Rusia y Ucrania

HOUSTON – Cuando la Asociación de Boxeo de Estados Unidos le avisó a Marlene Esparza que en menos de tres semanas viajaría a dos torneos internacionales, uno en Rusia y otro en Ucrania, en primera instancia a la pugilista houstoniana le dio un poco de coraje, por el poco tiempo entre el aviso y el inicio de la gira.

Pero considerando que han sido pocas las oportunidades que ha tenido Esparza para competir a nivel internacional, se mordió el labio y se enfocó en lo que mejor sabe hacer la promesa olímpica, entrenar con todo su ser.

Marlene Esparza es una de las grandes promesas de oro olímpico para Estados Unidos en los juegos de Londres 2012, en los que el boxeo femenil debuta como deporte oficial.

Los músculos de sus brazos se aprietan cuando ya lleva más de 20 repeticiones en la cuerda pero todavía le faltan 10, así que solamente se sacude los brazos, mira su sudor caer a la lona y cuando llega a 30 hace tres repeticiones adicionales.

Busca la perfección en cada uno los golpes que tira sobre las manoplas de su entrenador, Rudy Ayala. Repite las combinaciones y se asegura que sus pies están plantados correctamente en cada movimiento. Y cuando comete un error no cuestiona la crítica de Ayala y corrige de inmediato.

Todas las noches Esparza duerme con el monstruo de la incertidumbre en su mente y es precisamente ese monstruo lo que la empuja a trabajar con una dedicación extraordinaria.

“Como no me han conseguido suficientes peleas internacionales y no he visto a los rivales de otros países con regularidad no sé en qué nivel están. Y es por eso que siempre tengo que dar el extra en los entrenamientos porque no sé qué me espera a la vuelta de la esquina”, dijo Esparza en una entrevista con RUMBO antes de hacer el viaje a tierras europeas.

“Lo único positivo de la incertidumbre es que nunca me siento confortable, siempre estoy pensando en que tengo que mejorar y no me conformo”, agregó la atleta.