Empleados de limpieza listos para la huelga

Empleados de limpieza listos para la huelga
Un grupo de unionados del sindicato SEIU 32BJ que representa a los trabajadores de limpieza de edificios reaciona con satisfacción tras aprobarse el voto de huelga.
Foto: suministrada

NUEVA YORK – Con una esposa con cáncer y dos hijos de 15 y 10 años que sustentar, el dinero que Iván Almendárez, de 36 años, gana como trabajador de limpieza de edificios, apenas le alcanza para mantenerse a flote en la actual economía.

“Si nos quitan los beneficios que hemos logrado luchando en los últimos años con el sindicato 32BJ, congelándonos el salario, reduciéndonos el seguro de salud y las horas laborales, nos va a resultar difícil vivir en una ciudad tan cara como Nueva York”, dijo Almendárez, quien labora en limpieza en la sede de la Universidad de Nueva York, NYU, y gana un salario de $47,000 al año.

Almendárez fue uno de los miles de trabajadores de limpieza de oficinas comerciales de Nueva York que con su voto autorizó al comité de negociación de sindicato SEIU 32BJ a convocar a una huelga el 31 de diciembre, de no llegarse a un acuerdo de contrato con la Realty Advisory Board (RAB), la asociación industrial que representa a la mayoría de los propietarios de edificios de la ciudad.

El 1 de enero de 2012, más de 22,000 trabajadores (cerca del 60% hispano) podrían irse a la huelga, paralizando las labores de limpieza de más de 1,500 edificios de oficinas comerciales en toda la ciudad.

Eugenio Villasante, portavoz del 32BJ, dijo que los dueños de edificios están diciendo que los trabajadores de limpieza están ganando demasiado dinero y que quieren reducir los costos, y para ello quieren que los nuevos empleados entren con menores salarios y con menos beneficios, “lo cual es inaceptable”.

“La industria de bienes raíces de edificios comerciales de Nueva York es una de las más ricas del mundo, valorada en más de $22 mil millones, y sigue teniendo grandes ganancias pese a la actual situación económica”, dijo Villasante. “Nosotros estamos pidiendo que los salarios se ajusten al costo de vida. La RAB quiere congelar los salarios y disminuir los salarios de los nuevos empleados, y eso no lo vamos a aceptar”, agregó Villasante, tras la votación realizada en el hotel Sheraton.

Otro de los que votaron a favor de la huelga fue Gilbert García, de 47 años, quien lleva 23 años en el equipo de limpiadores de ventanas del Rockefeller Center.

“Yo tengo tres hijas en la universidad, de 22, 18 y 17 años, y mi salario apenas me alcanza para sustentar a la familia y ayudar a mis hijas”, dijo García, quien gana $26.12 la hora. “Ellos quieren cortarnos los beneficios y no podemos permitir retroceder cuando ya hemos avanzado”, agregó.

Howard Rothschild, presidente de relaciones laborales de la Realty Advisory Board, dijo en un comunicado: “Nuestros trabajadores de edificios comerciales son los mejores pagados de la nación, y no estamos pidiendo cambiar eso. Pero continuar incrementado esos sueldos es ignorar la situación sombría que enfrenta la ciudad y la nación”.