Crímenes por violencia doméstica en la República Dominicana

¿Una más?… Hombre mata mujer. Es la pregunta que a diario nos hacemos cuando leemos las noticias de Republica Dominicana, ya sea a través del internet, medios televisivos o impresos, sobre estos asesinatos.

¿Hasta cuándo esos titulares seguirán tiñendo de sangre, y llevando luto y dolor a la sociedad dominicana? ¿Qué hacemos para impedir tanta violencia en el seno familiar?

Las estadísticas son alarmantes, cada segundo de las 24 horas que tiene el día, muere una fémina a manos de la persona que debería cuidarla, protegerla, respetarla y amarla.

Datos oficiales señalan, que en lo que va de año han sido asesinadas más de 170 mujeres y existen más de 2 mil denuncias por maltratos a mujeres.

Dedicar un día a la No Violencia (25 de noviembre) no es suficiente, todos los días deberían ser dedicados a impedir el maltrato y agresión con el sexo que cada día está más débil, debido a la violencia interfamiliar.

Tenemos que estar vigilantes. Estos asesinatos se han convertido en una pandemia, parece que la muerte es la única solución a los problemas que aquejan a las parejas.

Aunque la educación, la pobreza y la frustración serían factores determinantes, no serían los únicos, ya que estos asesinatos también ocurren entre personas de diferentes estratos sociales, lo que hace más difícil buscar el origen y la solución al problema.

Parece que la debilidad del hombre, no le permite lidiar con los altos costos de los alimentos, el desempleo y todo el peso que conlleva ser jefe de familia y ante tanta presión, sólo encuentra en la muerte la única alternativa para dejar “salir” su descontento social.

¿O será que el macho que lleva “dentro” no le permite entender que como la cancion de José José “El amor acaba” y cuando su compañera decide dejarlo, prefiere asesinarla?

Tal vez ese “machazo” no puede entender, que como dice otra cancion, “Todo tiene su final” y la mujer se cansa de humillaciones, vejaciones y maltratos por parte de su esposo o compañero y decide abandonar el nido, entonces el hombre decide matarla.

¿Por qué será que hay hombres tan estúpidos, que no ponen a trabajar a su cerebro y piensan que las mujeres son de su propiedad, o que son como un mueble más de su vivienda, que lo pueden acomodar en cualquier lugar de la casa?

Y las frases preferidas de esos machos son: “O eres mía o de nadie”, “hasta hoy”, “si me dejas, te mato” y casi siempre cumplen su sentencia sin ningún remordimiento.

Esos hombres, que no son más que animales (y que me perdonen los animales por la comparación), que maltratan y matan a sus compañeras, parecen olvidar que su madre es una mujer y lo que es peor olvidan el mandamiento divino que dice: No matarás.