Tome valentía de la Virgen Morena

Nos faltan cinco días para que sea el 12 de diciembre, fecha en que millones celebramos la aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego en el año 1531. Los europeos habían completado su conquista del pueblo mexicano. Un hombre pobre que se llamaba Juan Diego caminaba en el cerro de Tepeyac donde sus antepasados habían adorado a su dios madre. La Virgen le apareció y le mandó enfrentarse con sus conquistadores para exigir que construyeran un templo en su honor en el cerro de Tepeyac. Pero el obispo de México le exigió comprobantes que la Virgen, honrada por su propia religión cristiana como madre de Jesucristo, realmente le había aparecido a aquel hombre, pobre e indígena.

Esta semana, Nepomuceno Moreno Núñez, un activista del Movimiento Pro Paz con Justicia y Dignidad, fue abatido a tiros mientras que conducía su coche en Hermosillo, Sonora, en el noroeste de México. “Don Nepo” como sus amigos lo conocían fue uno más que se expresaban en contra de la violencia que sacude a México, que ya han perdido la vida. En el caso de Don Nepo, se expresaba en defensa de su hijo, Jorge Mario Moreno León, que fue plagiado y desaparecido en julio de 2010. Don Nepo había participado en las caravanas que han atravesado a todo México este año y fue parte del grupo pequeño que reunió con el presidente Calderón en octubre. En ese mismo mes, varios hombres armados irrumpieron en su casa y le amenazaron con la muerte si no dejaba de buscar la justicia para su hijo.

La Virgen de Guadalupe me animaba todos los días cuando pasaba mi año en santuario en mi iglesia en Chicago. Después de que me deportaron, fui a Tepeyac y mi animé otra vez para seguir luchando en México, y para criar a mi hijo, un ciudadano de los Estados Unidos.

Tras dos años horribles de traiciones, el movimiento de Familias Unidas ha logrado convencer al presidente Obama a que adopte una política nueva de usar “discreción” en decidir quien deportar y quien no. Esta nueva política dispone que los indocumentados que tienen hijos que son ciudadanos estadounidenses, y los que fueron traídos a este país cuando muy jóvenes, podrán permanecer aquí y se les cerrarán sus casos.

Si esta política hubiera estado vigente cuando me arrestaron, me hubiera permitido quedarme con mi hijo, en lugar de llevarme arrastrada para deportarme. Esta es una victoria sumamente importante. Significa que la gente en Alabama y Carolina de Sur, donde han aprobado leyes anti inmigrantes, deben saber que no se les van a deportar simplemente porque la policía los arreste.

Sí, es una victoria importante pero tenemos que obligar a la administración de Obama que cumpla con la nueva política. Un nuevo reporte por parte del Fondo Pew indica que 5 millones de los indocumentados en este país tienen hijos. Más de 7 millones han estado en los Estados Unidos por más de 10 años. Casi todos los latinos en los Estados Unidos conocen a alguien en su familia que no tiene papeles. Tenemos una nueva oportunidad para luchar por nuestro pueblo y por el derecho de criar a nuestros hijos en el seno de nuestras familias. ¡Obama tiene que cumplir ya!