Política y redención

Para el reverendo Samuel Rodríguez, uno de los prominentes líderes evangélicos hispanos de la nación, el voto hispano es como una acción de la Bolsa. Para aumentar su valor, hay que dividirlo.

“No nos casaremos ni con el programa del burro, ni del elefante”, me dijo recientemente. “Nos casaremos con el programa del cordero”.

Como presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano, Rodríguez tiene consultas con líderes de ambos partidos. Pero está particularmente bien considerado en círculos republicanos. Quizás sea porque dice cosas que los líderes tradicionales hispanos -muchos de ellos demócratas- nunca dirían.

Como por ejemplo: “No quiero ver a la comunidad latina como rehén de un partido político por votar como los afroamericanos -92% a favor de un partido. Quiero que tengamos influencia en ambos partidos”.

Bravo. Yo no podría haberlo dicho mejor. Y sin embargo, tal como señaló Rodríguez, conceder a ambos partidos una audiencia justa no es siempre fácil cuando los partidos se dedican a adular a los extremos.

“Me gustaría ver que el Partido Demócrata se moviera hacia el centro”, expresó. “En cuanto a valores sociales, la comunidad latina no es MoveOn.org. … Por lo tanto, si los demócratas quieren atraer a la comunidad latina, tienen que moverse más al centro en muchos temas”.

Pero tampoco le perdona al Partido Republicano.

“Mientras tanto, los republicanos deben moverse al centro-derecha, si quieren atraer a la comunidad latina. Estoy convencido de que los latinos son una comu- nidad de centro-derecha”, dijo Rodríguez.

Ambos partidos están lamentablemente fuera de onda con los electores latinos.

Rodríguez no está diciendo a los latinos a quién tienen que votar, ni a qué partido apoyar. Sólo quiere que “voten de acuerdo a sus valores”, dondequiera que los lleve.

“Debemos preguntarnos, dijo Rodríguez, ‘¿Nos falló Obama? Sí. ¿Nos está haciendo el Partido Republicano algún favor? Realmente, no’. Entonces, ¿qué vamos a hacer? Tenemos que votar a alguien al final. Es ahí cuando los próximos meses son críticos”.

“El Partido Republicano aún podría cambiar de posición”, dijo Rodríguez. “Necesitan decir: ‘Estamos contra la inmigración ilegal pero también estamos a favor de la comunidad y familia hispana estadounidense’. Si hacen eso obtendrán una parte importante de nuestro voto”.

Celebremos los valores compartidos -y el poder de la redención.