Republicanos presionan para sacar al fiscal general
El fiscal general Eric Holder enfrenta críticas en el bando republicano. Crédito: efe
Washington/ap – Los legisladores republicanos le dijeron ayer al secretario de Justicia Eric Holder que despida a varios de sus subordinados debido al escándalo por la fallida operación “Rápido y Furioso” de control de armas de fuego.
En una audiencia de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes, el representante Jim Sensenbrenner dijo que hay posibilidad de un juicio político si Holder no “aclara este lío” rápidamente.
Sensenbrenner y otros republicanos responsabilizaron al secretario de Justicia de la operación, en la que se utilizó una táctica policial llamada “escoltar el arma” con intención de identificar y enjuiciar a los traficantes de armamento que operan en la frontera entre México y Estados Unidos. Muchas de las armas aparecieron después en escenarios de delitos.
La táctica consiste en seguir al que adquiere un arma, sin detenerlo, con la esperanza de identificar a los capos.
“Si no llega al fondo de este asunto”, sólo queda una alternativa, y “se llama juicio político”, advirtió Sensenbrenner, sin especificar a quién iba dirigida la amenaza.
“¿Por qué no ha cesado a las personas implicadas?”, le preguntó el representante republicano Darrell Issa, que preside la Comisión Supervisora y de Reforma Gubernamental de la Cámara Baja, a cargo de investigar el caso. Issa presionó a Holder para que se presente ante ese comité, y el secretario de Justicia dijo que consideraría la solicitud.
Issa le dijo a Holder que el Departamento de Justicia ha entregado a la comisión más de 5.000 correos electrónicos sobre la operación Rápido y Furioso, pero “ninguno de estos correos electrónicos es suyo”.
El secretario de Justicia señaló que la respuesta de su departamento a las peticiones de la comisión para que se entreguen documentos ha sido “abundante”, y que el Departamento de Justicia no entregará los mensajes de correo adicionales solicitados por Issa.
Este dijo que quiere correos electrónicos de marzo de este año entre un ayudante de Holder y el jefe de la división penal del Departamento de Justicia, Lanny Breuer. Issa insinuó que si el material no se entrega, Holder podría ser citado por desacato al Congreso.