Acusan de asesinato a sujeto que quemó a mujer

Nueva York/ap – El individuo que admitió haber rociado con gasolina a una mujer de 73 años para quemarla viva, dentro de un ascensor en Nueva York fue acusado formalmente ayer de asesinato e incendio intencional.

Jerome Isaac compareció ante un tribunal con quemaduras visibles en la cara y se mantuvo en silencio. El acusado está detenido sin derecho a libertad bajo fianza.

El abogado defensor solicitó que Isaac sea puesto en confinamiento solitario y se le proporcione asistencia médica.

Deloris Gillespie murió el sábado en un pequeño ascensor de un edificio de apartamentos en Brooklyn, en el que vivía. Era madre de cuatro, una mujer y tres varones.

Las imágenes de video de una cámara de seguridad en el interior del elevador muestran a un hombre que tiene aspecto de exterminador de plagas, con un rociador, guantes blancos y una máscara antipolvo.

El rociador estaba lleno de un líquido inflamable. Las imágenes muestran a Isaac rociando a la mujer, que se encoge de miedo, antes de lanzar una bomba incendiaria al interior del elevador.

Gillespie llevaba bolsas de comida mientras subía en el ascensor hasta el quinto piso del edificio. Ahí la esperaba un hombre, cuyo rostro con seguridad era conocido para la mujer y al que también reconocieron después otros vecinos del lugar.

Cuando se abrió el elevador el sábado por la tarde, el hombre roció a la mujer “más o menos metódicamente”, dijo el portavoz del Departamento de Policía de Nueva York, Paul Browne. Gillespie se agachó en un intento por protegerse, agregó.

Después, dijo Browne, el agresor sacó un encendedor del tipo de los que se usan para asados y lo utilizó para prenderle fuego a una tela que colgaba de una botella, una especie de coctel molotov. El individuo esperó unos segundos mientras Gillespie se encontraba en el piso, salió del elevador y lanzó la botella encendida al interior.

Los vecinos en el edificio del vecindario de Prospect Heights no tenían idea de que alguien había prendido fuego a una mujer cuando dieron pronto aviso del incendio. Durante la noche, el hombre de 47 años, todavía oliendo a gasolina, se presentó en una estación policial y dijo que estaba implicado en la muerte de Gillespie, manifestó Browne. Isaac dijo a la Policía que quemó a la víctima porque le debía 2,000 dólares en trabajos que le había hecho.