Indignado, preocupado y furioso

Una de las cosas que mas calientan, es que le quieran ver a uno la cara de tonto (por decirlo bien suavecito), aunque a veces nos hacemos, pero no lo somos.

Como trabajadores, usted y yo pagamos sin excusa ni pretexto nuestros taxes, el medicare, el Seguro Social para la jubilación, la cuota a la unión, el plan de retiro 401 K para que después todo lo que hemos acumulado durante más de 20 años de explotación laboral el gobierno nos salga con una miseria debido a los recortes por culpa de la avaricia de los banqueros, los billonarios y grandes corporaciones, eso sí que no tiene madre.

¡Ah!, pero ¿qué tal los de la industria armamentista hacedores de guerras e invasiones? ¿O los que recibieron rescate financiero? Ellos sí que tienen dinero, tanto, que el día que se mueran se lo van a llevar para comprarle a Dios parte del otro paraiso. Y yo, no sólo estoy aquí en Ocupemos Wall Street indignado, sino furioso, no por instinto animal, sino por razón analítica.

Mi pancarta dice: Mr. Obama, usted rescató la avaricia de los banqueros, rescáteme a mi también, debo $20,000.00 en tarjetas de crédito (Mr. Obama no me ha hecho caso, sólo cientos de fotógrafos). Cantidad que he venido acumulando desde hace 8 años que se acentuó la crisis. Ahora me ocupo en participar en ser parte de la historia para el cambio de este país en uno mejor en vez de preocuparme, ¿para que? si ya el sistema me tiene agarrado de los testículos y si me preocupara sólo me ganaría un estrés, gastritis, depresión y quizás hasta llegar al suicidio lo que no es la solución. Y todo, porque lo que gano cada quincena no me alcanza, por eso protesto en este movimiento de Ocupemos Wall Street, ya que un chequecito para la renta, y otro para comer y pagar biles. Así estamos muchos de mis compañeros y yo; los cheques ya los debemos.

No, señoras y señores, lo que necesitamos es hacer conciencia y luchar por lo que se nos niega. Lo que debemos hacer es, poner en práctica las enseñanzas liberadoras de Cristo, de lo contrario, seremos cristianos en teoría y ateos en la práctica, aunque a decir verdad, ahí me he encontrado con ateos que no son cómplices de nadie, no callan, sino que organizan, denuncian y participan en la lucha por lo que por derecho legal y de conciencia nos corresponde.