La familia unida

Varias de las casi 100 organizaciones comunitarias que integran la Hispanic Federation prestan servicios orientados a los niños, y una de las más antiguas y experimentadas es el Instituto de la Familia Puertorriqueña -o Puerto Rican Family Institute, como se llama en inglés. Esa agencia comunitaria tiene 51 años de prestar servicios no sólo en los Estados Unidos continentales sino también en Puerto Rico.

“Nuestro propósito ha sido siempre el de mantener las familias unidas”, explica María Elena Girone, la presidenta del Instituto de la Familia Puertorriqueña. “Atendemos a más de 25 mil familias por año, y todas esas son familias que necesitan servicios, mayormente migrantes. Inicialmente, nuestros servicios eran para los puertorriqueños, después abrimos nuestras puertas a los latinos, y ahora ayudamos a familias de todo el mundo”.

Entre esos servicios figuran la prevención de la negligencia o maltrato infantil y la remisión de niños a hogares de crianza. El Instituto también fomenta de la unificación o reunificación familiar, brinda tratamiento a personas con problemas emocionales en cinco clínicas especializadas, presta ayuda a personas infectadas, administra residencias para personas con discapacidad mental, da servicios a personas infectadas o afectadas con el VIH/SIDA e implementa el programa Head Start en varias escuelas.

“Cuando empezamos, en 1960, había un problema alarmante de niños que habían sido removidos del hogar y que habían entrado a instituciones públicas o colocados en lugares de crianza”, agrega María Elena Girone. “Cuando estudiamos ese problema, vimos que en muchos casos se debía a que los padres no sabían cuidar a los niños; que no sabían cosas simples. Por ejemplo, no sabían negociar el sistema educativo, no mandaban los niños a la escuela, y por eso los removían del hogar. En nuestros programas enseñamos a los padres y madres a ser mejores en la crianza de sus hijos; a tratar con más eficacia con los sistemas de educación, salud, bienestar social, etc., y a ser más responsables. En el 98 por ciento de los casos que servimos, los niños no son removidos del hogar y los padres son mejores padres”.

Mucho de los problemas que se tratan con esas familias afectadas se deben a la manera en que disciplinan a sus hijos, ya que aplican los métodos que traen de sus sociedades de origen, que no son aceptables en los Estados Unidos.

“Por ejemplo”, señala la Presidenta del Instituto, “muchos latinos emplean el castigo corporal. Si se extralimitan, ésa es una razón para removerles los niños del hogar. Pero si se interviene a tiempo y a esas familias se les muestran otros métodos de disciplina, la conducta se transforma y los niños no tienen que ser removidos de su hogar”.

Especial mención merece el programa Head Start -que es un programa de educación temprana, dirigido a los niños de corta edad- mediante el cual el Instituto cumple con su objetivo de darle una ayuda inicial a los niños en situación de desventaja. La organización ofrece ese programa no sólo en escuelas de Nueva York sino también de Puerto Rico.

“Los programas van dirigidos a los niños, pero también incluimos a las familias, como en todos los demás programas”, explica María Elena Girone. “A veces empezamos a dar servicio cuando una mujer está embarazada, y tan pronto da a luz al niño, se lo pone en un centro de educación temprana y se le da educación. Y es normal que alguien pregunte: “¿Cómo se le da educación a un bebé?”. Y la respuesta a esa pregunta es que se le da educación a la madre sobre cómo atender al bebé y se le enseña sobre las etapas normales de desarrollo de un niño. Cuando tienen de tres a cinco años, tenemos programas educativos para ellos”.

Por falta de espacio, tendré que dejar los otros programas y servicios del Instituto de la Familia Puertorriqueña para otra columna. Pero si no quieren esperar y prefieren recibir información directamente de esa organización, pueden visitar sus instalaciones, en el 145 Oeste de la Calle 15, en Manhattan, o llamar al (212) 924-6320.

Hasta la semana próxima, deseándoles una feliz Navidad! ¡Merry Christmas!