Se cocina una nueva esperanza

Familias latinas reaccionan con estusiasmo al anuncio de cambios migratorios
Se cocina una nueva esperanza
Los esposos Irma y Gregorio García son padres de un ciudadano americano de 21 años y se mostraron ayer optimistas sobre su futuro migratorio ante el anunciado cambio en los reglamentos para la petición de familiares.
Foto: ZAIRA CORTES / EDLP

NUEVA YORK – Para la pareja de mexicanos Irma y Gregorio García, con más de 22 años radicando en el sureste de El Bronx, la nueva regulación migratoria que acelera los trámites de legalización es esperanzadora.

Su hijo Jesús, ciudadano americano y quien estudia en la Universidad de Rochester, podrá pedir a sus padres (como auspiciador) sin que éstos tengan que abandonar el país por un tiempo prolongado.

Actualmente, el cónyuge e hijos de un ciudadano estadunidense que han acumulado un tiempo determinado de permanencia ilegal, tienen que salir de Estados Unidos como parte de un proceso de legalización migratorio, y recibe castigos de espera de tres a 10 años.

Con la nueva medida, la solicitud se procesará sin que los familiares indocumentados tengan que abandonar el país. Luego de que se apruebe la solicitud, estos familiares dejarán territorio estadounidense, pero esperarán sólo días o semanas para recibir sus visas en algún consulado estadounidense.

“Las nuevas regulaciones le devuelven la fe a miles de familias con hijos ciudadanos mayores de edad. Es una medida justa y que debió darse hace muchos años”, destacó ayer Gregorio García.

Para este padre, la reforma anunciada por la administración del presidente Obama, frena la separación innecesaria de padres e hijos.

Por su lado, el mexicano Oscar Fierro, 32, y la dominicana Michelle Brown, 30, quienes han sido pareja por más de 10 años, dijeron que la nueva regulación promete un futuro certero para sus dos pequeñas hijas.

Como ciudadana americana, Brown trajo a su madre como residente legal hace ocho meses. La joven dijo que su esposo también podría tener una Tarjeta Verde en poco tiempo, sin que tenga que alejarse de sus niñas al solicitar un perdón ante autoridades migratorias.

La nueva regulación, que podría entrar en vigencia en septiembre de 2012, es motivo de celebración para el matrimonio Fierro-Brown, residente del condado de Westchester.

Para los activistas, los nuevos cambios legales responden a la frustración de la comunidad latina, ante las deportaciones realizadas durante la administración del presidente Obama.

Javier Valdez, codirector de Se Hace Camino Nueva York, destacó que la medida es una victoria que podría abrir brecha para una futura reforma migratoria. Apuntó que es muy temprano para calificar la acción como una estrategia política de cara a las elecciones, aunque opinó que es posible que haya un impacto importante en el voto hispano.

“Necesitamos cambios que beneficien no sólo a un determinado grupo de inmigrantes. Es imprescindible que se hagan reformas más efectivas”, destacó el activista.

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