Buscando un milagro de vida

Joven no encuentra compatibilidad para su trasplante de médula ósea

Dionisio Báez, padre de Dionis, conversa con algunas de las personas que fueron a verificar su compatibilidad.
Dionisio Báez, padre de Dionis, conversa con algunas de las personas que fueron a verificar su compatibilidad.
Foto: Damaso González

Nueva York – Sin poder ocultar el dolor que lo aqueja desde hace más de una década, Dionisio Báez suspira por un instante y lanza una discreta pregunta: “¿Dios mío, qué he es lo que he hecho en la vida como para vivir esto?”, segundos después, Báez, de 57 años de edad, relata lo sucedido en los últimos diez años.

“Perdí a mi esposa y a mis dos hijas en el vuelo 587 en esta ciudad y ahora tengo a mi hijo con esta enfermedad”, dijo Báez.

Su hijo Dionis Báez, de 20 años, fue diagnosticado con leucemia y las únicas personas que podrían ser compatibles para un trasplante de médula ósea fallecieron hace 10 años en la tragedia del vuelo 587. En el trágico vuelo que cobró la vida de cientos de personas que viajaban a la República Dominicana, murió su madre Altagracia y a sus hermanitas Diomarys y Dariana.

El hombre, que por ratos se limpia las lágrimas, mientras que en otro instante contesta el teléfono y saluda a sus amistades, espera que un milagro permita a su hijo continuar con su deseo de ser un oncólogo profesional.

“Dionis quería ser bioquímico, pero después de que le detectaron leucemia, su vida ha cambiado y ahora quiere vivir para ayudar a aquellos que lo necesiten”, dijo el padre dominicano.

Báez no oculta su temor de que algo grave pudiera sucederle a su hijo en caso de no encontrar a un donante que sea compatible con la genética de su hijo. Sin embargo, prefiere mantener la mente positiva y confiar de que algún voluntario generoso aparezca de algún sitio.

“Todos los días me levanto y pido a Dios que me de fuerza para enfrentar esta tragedia que ya lleva muchos años. La verdad es que no quiero quedarme sólo en este mundo, sin nadie de mi familia. Eso sería terrible”, dijo.

Y mientras el padre dominicano intenta contestar su teléfono celular, una activista de la organización DKMS Cure Blood Cáncer se acerca para darle el número de asistentes.

“Llevamos casi 400 personas don Dionisio, eso es positivo. La gente se ha dado su tiempo para intentar salvar no sólo la vida de su hijo, sino la de decenas de jóvenes que padecen leucemia”, dijo Erika Toto, encargada de seleccionar a los posibles donantes.

La joven activista explicó que con el trabajo coordinado de miles de voluntarios la campana de donación de médula ósea se podrá extender a otras partes de los Estados Unidos.

“Hay mucha gente que quiere ayudar y precisamente mañana partimos a Chicago, en donde ya tenemos un acto similar con jóvenes estudiantes”, dijo Toto.

La activista hizo un llamado a las personas que no pudieron acudir al hospital Presbyterian/Columbia por cuestiones de trabajo o razones personales, a acudir a la página http://www.GetSwabbed.org a fin de proceder a hacer su donación a través del correo regular.

“Existe un procedimiento para que la gente sepa que si no puede acudir a los centros de donación, que solicite el dispositivo especial por correo y de esta manera envíen su muestra a fin de someterla al laboratorio y ver si es candidato a donación”, agregó la mujer.

Por su parte, Diane George jefa del departamento de trasplantes y Sangre de dicho hospital, expresó su confianza de encontrar a una persona compatible que pueda hacer el milagro y salvar la vida del joven dominicano.

“Dionis es una persona muy fuerte. Ya recibió una primera sesión de quimioterapia, pero desafortunadamente el tipo de leucemia que padece es muy agresiva, por lo que se ha tenido que acudir a otro tratamiento mucho más agresivo”, explicó la doctora.

Agregó que una de las maneras de atender la enfermedad es mediante el trasplante de médula, pero ésta tiene que venir de un familiar cercano.

“Desafortunadamente, el padre de Dionis no es completamente compatible, por lo que no es el candidato ideal para donar la ósea y sus hermanas han muerto”, indicó George.

No obstante, dijo que existe una amplia posibilidad de encontrar un donante de entre la misma comunidad dominicana, por lo que insistió en la población acudir a los centros de donación o hacerlo voluntariamente a través del sistema regular de correo.