Vivirá tras confesar cómo violó y mató a Jorelys

El encargado de mantenimiento del complejo de apartamentos de Georgia acusado de abusar sexualmente y matar a una niña hispana en noviembre pasado, se declaró culpable, con lo que evadió la pena de muerte y deberá cumplir una condena de cadena perpetua sin derecho a libertad provisional.
Vivirá tras confesar cómo violó y mató a Jorelys
Ryan Brunn, de 20 años se declaró culpable de violar y matar a Jorelys Rivera.
Foto: EFE

Atlanta.- El encargado de mantenimiento del complejo de apartamentos de Georgia acusado de abusar sexualmente y matar a una niña hispana en noviembre pasado, se declaró culpable, con lo que evadió la pena de muerte y deberá cumplir una condena de cadena perpetua sin derecho a libertad provisional.

Antes de declararse culpable, Ryan Brunn, de 20 años, brindó un gráfico recuento de los hechos durante la audiencia en la que estaban presentes los familiares de la menor.

El homicida convicto detalló en corte cómo utilizó la excusa de un patín que encontró afuera del apartamento de la pequeña Jorelys Rivera, de siete años, para atraerla hasta el apartamento vacío en el que la violó y mató de varios golpes y puñaladas.

Luego de mostrarle una fotografía del patín que sabía pertenecía a la menor, Brunn le dijo que lo siguiera hasta donde lo tenía guardado, adonde luego de abusar sexualmente de ella, la degolló, la golpeó con el patín y la envolvió en una sábana, que luego trasladó en un carrito de golf hasta el compactador de basura del residencial.

Brunn explicó cómo luego dejó un recibo de McDonald’s pegado al compactador en el que escribió “ella está en el basurero” con el fin de que la policía encontrara a la menor.

Antes de terminar con su testimonio, Brunn se dirigió en español a la madre y otros familiares la menor presentes en la sala y dijo “lo siento”, tras disculparse en inglés por “todo” lo que hizo.

La pequeña, de origen puertorriqueño, desapareció en diciembre pasado mientras se encontraba en el área de juego del complejo de apartamentos en el que vivía junto a su mamá y hermanos en Canton, Georgia, y su cuerpo sin vida no fue encontrado sino hasta tres días después en un contenedor de basura del residencial.