Positivo el programa de deportaciónes de Obama

Guía de Regalos

Washington/EFE – Abogados y líderes vinculados al programa piloto de revisión de deportaciones desarrollado en Denver y Baltimore en las últimas seis semanas mostraron su frustración al considerar que, aunque es un paso positivo, “los procesos son muy lentos y no es una solución real al problema”.

“La gente no está logrando mejorar su estatus pese a estas medidas, sus casos están básicamente congelados. No es la solución excepto para algunos casos concretos”, explicó ayer en conferencia telefónica Laura Lichter, presidenta de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración de Denver.

“Para mucha gente poner estos casos en espera, lo que en otras circunstancias sería una deportación inevitable, es algo maravilloso, pero para la mayoría la solución sería poner sus casos en manos de abogados que pudieran averiguar cuál es la solución”, añadió.

El pasado 18 de agosto, el presidente Barack Obama anunció un cambio en la aplicación de la ley migratoria que suponía revisar “caso por caso” los procesos judiciales de unos 300,000 indocumentados que afrontan trámites de deportación, lo que permitiría a muchos de ellos no sólo quedarse en el país, sino además solicitar permisos de trabajo.

En cuanto a los casos pendientes, la agencia puso en marcha el 4 de diciembre una nueva fase, consistente en dos programas piloto de seis semanas en las que los abogados han examinado cada uno de los procesos acumulados en los tribunales de inmigración de Baltimore (Maryland) y Denver (Colorado).

A partir de ahora, una vez terminada esa fase, las autoridades decidirán cómo ampliar el modelo de esos programas piloto a los tribunales de inmigración de todo el país.

Aunque el anuncio de Obama suscitó grandes esperanzas entre muchos inmigrantes, hasta ahora no se había aplicado más que en algunos casos aislados, lo que desilusionó a indocumentados que esperaban ver aliviadas sus órdenes de deportación.

A los ojos de Anna Gallagher, fiscal en Washington y especialista en casos de inmigración, el gobierno no ha sabido poner todo de su parte para informar.

“El programa piloto no ha informado bien a la gente afectada, que además es un grupo social muy vulnerable, así que si el programa va a extenderse al resto del país tiene que cambiar absolutamente”, consideró.

“En Baltimore, nuestra primera preocupación es que la gente que está involucrada en estos procesos no sabe qué es lo que tiene que hacer, aún tienen miedo, y no saben hacia dónde tienen que dirigirse”, subrayó Gallagher.

La directora de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Colorado, Julie Gonzales, advirtió de que ese estado alberga numerosos casos de inmigrantes que pueden llegar a ser deportados y valoró la medida como “un regalo tras muchos años de restricciones”.