¿Puede el café evitar la diabetes?

El café descafeinado puede llegar a ser incluso más beneficioso que el café normal
¿Puede el café  evitar la diabetes?
Foto: Fotos: thinkstcok.com

Esa taza mañanera de café quizás haga más que despertarlo… también podría ayudarle a evitar la diabetes tipo 2, indica un estudio reciente. Investigaciones anteriores han sugerido una relación entre el café y un menor riesgo de diabetes tipo 2, y ahora, los investigadores chinos responsables del nuevo estudio creen saber por qué sucede.

Hallaron tres compuestos importantes del café que podrían proveer efectos potencialmente benéficos: el ácido cafeico, el ácido clorogénico y la cafeína.

“Estos hallazgos sugieren que los efectos beneficiosos del consumo de café para la diabetes mellitus tipo 2 podrían deberse en parte a la capacidad de los componentes y metabolitos principales de inhibir la acumulación tóxica del hIAPP [por la sigla en inglés de polipéptido amiloide de los islotes humanos]”, escribieron Ling Zheng, profesor de biología celular de la Universidad de Wuhan en China, y colegas.

El hIAPP es una sustancia que normalmente se halla en el páncreas, según la información de respaldo del estudio. Sin embargo, de aquél a veces surgen depósitos anómalos de proteína (acumulación tóxica). Esos depósitos anómalos (fibrilos amiloides) se hallan en las personas que sufren de diabetes tipo 2, dijeron los autores del estudio.

Los investigadores se preguntaron si bloquear la formación de estos depósitos podría prevenir o tratar la diabetes tipo 2, la forma más común del trastorno del azúcar en sangre. El próximo paso sería hallar una sustancia que pudiera evitar estos depósitos.

En 2009, un estudio publicado en la revista Archives of Internal Medicine, se reportó que las personas que bebían la mayor cantidad de café parecían tener el menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Ese estudio reportó que por cada taza de café que se consumía al día, el riesgo de diabetes tipo 2 se reducía en 7%.

El ácido cafeico, el ácido clorogénico y la cafeína, los tres componentes más comunes del café, según los autores del estudio, ayudaron a reducir los depósitos anómalos de proteína, pero el ácido cafeico pareció ser el más eficaz.

Dado que el café descafeinado contiene niveles incluso más elevados de ácido cafeico y ácido clorogénico que el café cafeinado, el efecto beneficioso podría ser incluso más potente en el café normal, añadieron.