Defienden utilización de gas como método para quitarse la vida

Organización Final Exit Network dice que es una forma 'digna y efectiva'
Defienden utilización de gas como método para quitarse la vida
Cartel que estuvo durante una temporada en las autopistas angelinas y donde la organización Final Exit promovía su causa.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Segunda parte de una serie de tres

El rostro se cubre con una mascarilla hermética conectada a un tanque de helio. Tras abrir la válvula del cilindro de gas, pasarán unos 15 segundos para que la persona quede inconsciente. Y a los 10 minutos llega la muerte.

Es el método que han estado utilizando en el país cientos de personas que al padecer una enfermedad terminal deciden quitarse la vida como “una salida digna” al sufrimiento.

El helio es un gas que resulta mortal al ser inhalado de manera prolongada, ya que causa asfixia por la falta de oxígeno.

El procedimiento es seguro y limpio, indican los partidarios que están a favor de esta forma de suicidio y que están representados en la organización Final Exit Network.

Don Gilbert, portavoz de esta organización que en el país tiene alrededor de 3 mil miembros, aseguró que se trata de un método muy efectivo y que sin dolor provoca la liberación de todo sufrimiento cuando un enfermo desahuciado decide terminar de esa manera con su vida. “Nuestro objetivo es que la gente tenga una opción cuando está en una etapa terminal, para que lo hagan en paz y con dignidad”, comentó.

En Final Exit Network, aclaró, no se promueve el suicidio, sino que se trata de una lucha por el derecho de morir.

Esta forma de quitarse la vida no es asistida como legalmente se permite en los estados de Oregon y Washington, ya que todo el procedimiento está a cargo del propio enfermo, desde la compra del tanque de helio hasta la colocación de la mascarilla y la apertura de la válvula.

La organización solo ofrece orientación y apoyo a quienes toman esa decisión, recalcó Gilbert.

Las leyes en Oregon y Washington establecen que cuando dos médicos acuerdan el desahucio de una persona, se les puede recetar medicamentos o métodos letales para terminar con la vida.

“Nuestra misión es liberar el sufrimiento, que el final de la vida sea sin dolor y sin suciedad”, señaló.

Cifras del Centro para el Control y Prevención de Enermedades (CDC) indican que en Estados Unidos se cometen alrededor de 35 mil suicidios al año y la mitad de ellos se producen con el uso de arma de fuego. Unos 8 mil lo hacen por asfixia y otros 6 mil por envenenamiento.

En los últimos tres años, a través de Final Exit Network, aproximadamente 200 personas han inhalado helio para quitarse la vida.

Quien decide utilizar el método del helio debe someter su expediente médico a la Junta Médica de Final Exit Network, conformada por cuatro doctores, quienes determinan si se trata de una enfermedad incurable que debido al dolor va a menoscabar la calidad de vida de la persona.

Jerry Dincin, que a sus 81 años ha empezado a sufrir los dolores del cáncer de huesos que padece, está decidido en tomar el método de Final Exit Network, organización de la fue presidente de 2008 a 2010.

Actualmente está en tratamiento, pero en cuanto la quimioterapia deje de tener su efecto, dice que lo hará.

“Cuando ya no soporte los dolores me voy a quitar la vida”, aseguró. “Es el derecho que tengo de morir, cuando ya no se vive con calidad de vida, hay que parar ese sufrimiento”.

El señor Dincin ha estado presente en 14 procedimientos en los que personas desahuciadas han muerto inhalando helio.

“He estado con mucha gente que lo ha hecho y funciona, es un método muy seguro y confiable. No es violento, no es costoso, es un buen método”, asegura el octogenario.

En el procedimiento mortal están presentes integrantes de la organización que apoyan la decisión de la persona, pero no la asisten físicamente, ya que se estarían comprometiéndose con la ley.

A petición del enfermo pueden estar presentes familiares, que en todo momento deberán ser informados del procedimiento.

Final Exit Network, explicaron sus representantes, sólo recomienda el uso de este método a quienes no tienen alternativa de vida y padecen de un fuerte sufrimiento físico, pero son los mismos pacientes quienes deben comprar el equipo para hacerlo, así como colocarse la mascarilla y abrir la válvula.

Si por dificultades físicas no pueden colocarse o abrir la válvula de gas, no se les puede ayudar a hacerlo, aseguraron.

Cuando termina el procedimiento, se retira el equipo y la muerte queda registrada como natural por el padecimiento que tenía la persona.

Como testigo de este procedimiento, donde está viendo morir a una persona y no hace nada para impedirlo, Jerry Dincin no considera que haya un conflicto moral.

“Porque esa fue su decisión”, justificó. “Es una decisión racional, que a diferencia del suicidio se trata de un acto irracional derivado de una enfermedad mental, como lo es la depresión. Esto es un acto de compasión”.