Discriminan de todo el que es diferente

Estudio dice que los mexicanos son racistas, clasistas, homofóbicos y xenofóbicos
Discriminan de todo el que es diferente
A las personas discapacitadas les resulta difícil o muy difícil recibir apoyos del gobierno a pesar de que su vulnerabilidad para el empleo y para ser autosuficiente.
Foto: Archivo / La Opinion

MÉXICO, D.F. -Los mexicanos discriminan a casi todas las personas de su entorno. Niños, mujeres, no católicos, ancianos, de otras razas, trabajadoras domésticas, migrantes, indígenas, homosexuales, pobres y discapacitados.

Bajo esta lupa, la Encuesta Nacional contra la Discriminación 2010, en su apartado sobre personas con discapacidades presentado ayer, detalló que sólo queda un mínimo grupo exento de no ser discriminado: hombres adultos mestizos o blancos con ingresos económicos altos o medios y heterosexuales donde la incapacidad física es una característica que estorba.

Es el México racista, clasista, homofóbico, xenofóbico y desigual que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) busca anualmente combatir con un ejercicio estadístico en el cual sugiere políticas públicas para combatir el flagelo que ha hecho de México un país subdesarrollado.

“La discriminación niega el ejercicio igualitario de libertades, derechos y oportunidades a cualquier persona; la excluye y la pone en desventaja para desarrollar de forma plena su vida; la coloca, además, en una situación de alta vulnerabilidad”, describió Ricardo Bucio, presidente de Conapred.

“Esa desventaja sistemática, injusta e inmerecida, provoca que quienes la padecen sean cada vez más susceptibles a ver violados sus derechos en el futuro”.

Conapred encontró que una de cada tres personas en el país considera que no se respetan los derechos de las personas con discapacidad quienes ocupan el sexto lugar entre las mujeres y los grupos poblacionales discriminados a los que no se respetan sus derechos.

La encuesta, aplicada en 13,751 hogares de las 32 entidades federativas del país, preguntó a los mexicanos si estarían dispuestos a compartir el hogar con personas que tienen alguna discapacidad y aún el 12.5% de ellos dijo no estar dispuesto y otro 11% sólo en parte.

En las zonas metropolitanas de Guadalajara (15%); Puebla-Tlaxcala (14%) y León (14%) se registró mayor rechazo y en la Ciudad de México, Querétaro y Toluca se presentaron los porcentajes más bajos.

El ninguneo hacia la comunidad discapacitada queda demostrado en la encuesta donde casi una de cada cinco mexicanos considera que en algunas ocasiones es justificable ocupar un lugar reservado para personas con discapacidad en el estacionamiento.

De lado de los discapacitados, sólo para 19.1% sus ingresos económicos son suficientes para cubrir sus necesidades, “lo que nos habla de la calidad del empleo al que accede este grupo, si consideramos que casi 39% de la población logra la mayor parte de su dinero por un trabajo”.

Para 78% de esta población resulta difícil o muy difícil recibir apoyos del gobierno a pesar de que su vulnerabilidad para el empleo y para ser autosuficiente.

“Estas pinceladas dan cuenta de las contradicciones entre el discurso social y las prácticas sociales que delinean situaciones de vulnerabilidad y discriminación de manera cotidiana y sistemática”, dijo Buscio.