Chucho Valdés: Con fuerza y armonía

Chucho Valdés debuta este jueves en Walt Disney Concert Hall
Chucho Valdés: Con fuerza y armonía
Chucho Valdés compartirá el escenario con Poncho Sánchez y su banda Latin Jazz.
Foto: AP

Los tambores batá de la música cubana y yoruba sonarán con fuerza y gran armonía en el escenario del Walt Disney Concert Hall el próximo jueves, durante la presentación debut que el pianista y compositor cubano, Chucho Valdés, hace en el prestigioso recinto musical de Los Ángeles.

El concierto integra la gira de dos meses que el también compositor y arreglista realiza por Estados Unidos desde principios de enero para presentar su más reciente producción, Chucho’s Steps.

“Tocar en el Walt Disney Concert Hall será para mí y mi orquesta un momento muy emocionante”, dijo Chucho durante una entrevista reciente con ¡holaLA!, antes de su presentación en el teatro Merriam de Filadelfia.

Este concierto en la urbe angelina es importante para el pianista de 70 años -nacido en Quivicán, Cuba, e hijo de Bebo Valdés, uno de los músicos más famosos de la isla- porque presenta a su nueva banda, Afro-Cuban Messengers.

Como parte del programa de conciertos de jazz de LA Phil, Chucho compartirá el escenario con Poncho Sánchez y su banda Latin Jazz, así como con Terence Blanchard, quien abrirá el recital con puro jazz afrocubano, en tributo al maestro de las congas Chano Pozo y al grande trompetista Dizzy Gillespie.

“Será un concierto muy especial”, dijo con voz entusiasta el fundador y director de la banda de jazz latino Irakere. “El repertorio que presentaré está muy amplio. Hace una panorámica general de lo mejor que he hecho en mi carrera musical de 61 años”.

El recital de Chucho y su nueva banda mezcla ritmos y tonadas del jazz, el jazz latino y el jazz afrocubano y afroamericano. “Tocaré piezas de mi nueva producción Chucho’s Steps, de mi próximo álbum que comienzo a grabar en la primavera de este año y unas piezas antológicas de cuando dirigía la banda Irakere”, explicó el compositor de Live at Newport (1978).

Entre las melodías que se escucharán en la noche del 16 de febrero están Yansa, una pieza que evoca la mitología de la religión africana yoruba, que influenció y dio luz a varias religiones, como la santería en Cuba o el candomblé en Brasil; Nueva Orleans, que realiza un homenaje a los músicos de New Orleans -en concreto a la familia Marsalis- y Julián, una canción de cuna que Chucho compuso en el género blues y que dedicada a su hijo menor (de allí su nombre).

El compositor expresó que espera complacer y sorprender al público angelino como lo ha hecho en cada uno de los lugares donde hasta la fecha se ha presentado como parte de su nueva gira por EEUU.

“Las críticas han sido excelentes porque estoy presentando una orquesta donde cada músico es un virtuoso del instrumento que interpreta”, dijo el creador del danzón Cien años de juventud (1979). “Y como banda están muy acompasados y armonizados”.

El éxito que hasta el momento ha tenido la gira del pianista cubano se debe también al nuevo concepto rítmico musical que está proponiendo y aportando al género del jazz latino y afrocubano.

“Estoy fusionando ritmos del jazz con la música cubana y africana, y también haciendo cambios estructurales de los compases de la música africana de los yoruba, particularmente del golpe de los tambores batá, que está gustando mucho”, denotó Valdés, quien recientemente ganó el Grammy al mejor álbum de jazz latino con Chucho’s Steps.

El pianista tocará también en su concierto debut en el Walt Disney Hall algunas melodías del álbum Juntos para siempre, que grabó con su padre Bebo. Dicho disco ganó el Latin Grammy 2009 en la categoría de jazz latino.

“Mi padre ha sido mi maestro, mi ídolo, mi profesor de vida. Él influyó en mi estilo de tocar la música cubana y el jazz latino”, dijo el compositor de Misa Negra (1968). “Y los jazzistas Bill Evans, Red Garland y Wynton Kelly en la forma como interpreto el jazz puro”.

El compositor consideró que el éxito de su larga trayectoria musical se debe “a su profundo conocimiento de la técnica para interpretar la música clásica”.

“También se debe al trabajo de superación personal y al trabajo de investigación de buscar las raíces de la música afrocubana, de buscar el legado de los africanos e investigar dentro del jazz su evolución y aprender de cada una de sus etapas para producir mis propias piezas o modificar con mis arreglos obras de músicos famosos”, resultó Valdés.