Honduras bajo una nueva tragedia

Como todos sabemos, el martes 14 de febrero, el centro penitenciario de Comayagua, ciudad que está al centro de Honduras, fue arrasado por la llamas, cobrando un alto número de víctimas que según los últimos reportes llegan a los 370 muertos y una cantidad indefinida de quemados, cifras que pueden seguir subiendo conforme vayan avanzando las investigaciones.

El propósito de este comentario no es para encontrar las causas de porqué sucedieron estos hechos. Si no, buscar y encontrar las diferentes alternativas para que hechos tan dolorosos como el que hemos pasado, no le vuelvan a ocurrir a la familia hondureña.

En primer lugar, en mi opinión personal, no necesitamos que las cárceles de Honduras estén sobrepobladas. Si no que necesitamos más escuelas que puedan albergar a todos los niños en edad escolar y que nuestro país les pueda brindar la oportunidad de poder desarrollarse en su vida como profesionales, que la nación necesita para encaminarse hacia un mejor desarrollo para bienestar de toda la población hondureña.

En segundo lugar, tratemos de emular lo bueno que hacen nuestros vecinos. Por ejemplo, México acaba de implementar una ley en la cual será obligatoria la educación secundaria en ese país, nosotros tenemos la ley que es obligatoria la educación primaria, pero si ademas de eso estos niños al salir de la escuela logran alcanzar una carrera profesional, y nuestros gobernantes se preocupan de crear las condiciones para que surjan más fuentes de trabajo y darle cabida a todos estos profesionales, tengan la plena seguridad que las cárceles de Honduras se mantendrán vacías.

Todo lo anterior aunado a un sistema de salud que cumpla por lo menos en un 50% de las expectativas de la población, nos dará un país próspero, un país competitivo y un país que no tenga que separar familias porque el padre o la madre salen a buscar otros horizontes al exterior y que en la mayoría de los casos, emigran a los Estados Unidos tratando de encontrar el “Sueño Americano” y que la mayoría de las veces resulta en la “Pesadilla Americana”.

Honduras es un bello país, con tierras fértiles y tantos otros atractivos que vale la pena que nuestra gente lo disfrute, pero que está en cada uno de nosotros lograr todos esos objetivos para que tengamos una nación que sea la admiración de nuestros vecinos.

Los que estamos fuera de Honduras nos duele en el alma leer noticias como el encabezado de este artículo y se que cada uno de nosotros estaríamos dispuestos aportar su grano de arena para contribuir en la realización de estos objetivos para sacar adelante a nuestra república.