¿Cómo se dice civility en español?

Extraño que la palabra civility no tenga un equivalente en nuestra lengua. El diccionario la traduce como cortesía. Es un error: la palabra cortesía significa courtesy. En inglés, una cosa es ser civil y otra distinta es ser corteous. Tal distinción no parece existir en castellano.

Pensemos en César Chávez. El activista chicano fue (casi siempre) conocido por su decoro aunque su estrategia política se valió del desafío de las leyes laborales de su época. Es decir, era cortés pero usó como su herramienta de cambio las marchas, las huelgas y otras formas de desobediencia civil. Chávez era corteous pero también uncivil.

Menciono esta confusión (una especie de Anillo de Moebius semántico) luego de participar ayer en un simposio titulado “Civility and American Demomcracy”, en UMass-Boston (centerforcivildiscourse.com), que giró en derredor de la pregunta: ¿hay un declive de civility en los Estados Unidos? Ante un público de más de quinientas personas, la respuesta vino de nueve académicos en varias disciplinas (la histórica, la política, la moral y la cultura) al que se sumó un panel con la la perspectiva de tres periodistas.

Entre otros subtemas, en el simposio se habló de cómo cada civilización entiende el concepto de civility a su modo. Los árabes, los chinos, los franceses… Pienso en la civilización hispánica. ¿Es verdad que por lo general tendemos nosotros a ser más cordiales, menos groseros que el norteamericano promedio? ¿Es cierto que puesto que somos menos individualistas, nuestra conducta en pública desiste de la desfachatez y la injuria? Si dijera que sí acaso podría ser acusado de esencialista, lo que no es pecado. Sea como sea, no estoy seguro.

El tema del que me ocupé yo en el simposio fue el encuentro entre civility e inmigración. Si es cierto que existen diferencias palpables en cuanto entre una civilización y otra, se deduce que el proceso de asimilación es el acercamiento de dos modelos distintos, o más bien, la desaparición de uno a favor del otro. De ser cierta esta afirmación, los latinos, por ejemplo, cada vez somos menos hispánicos y cada vez más anglosajones.

Otra vez lo dudo, sobretodo porque somos la minoría más grande del país. ¿Siempre termina una minoría adaptándose al modus vivendi de la mayoría? ¿Puedo ocurre lo opuesto, que la mayoría se ajusta a los lineamientos de la minoría? No cabe duda que la ambivalencia vive en el corazón de los latinos. ¿Seremos algún día estadounidenses al cien por cien? ¿Seguiremos viéndonos como latinoamericanos por siempre y para siempre? ¿Terminaremos comportándonos como el resto de la gente en este país?

Yo creo que nos encontraremos en el medio, ni aquí ni allá. Quizás para entonces hayamos acuñado una palabra en español que signifique civility.