Narcotráfico, terrorismo, y alianzas bélicas

Dejando de lado lo que acontece en otros lugares del mundo en donde la convivencia no es color de rosa, debido al inminente y total final de los dictadores a quienes llegó su último cuarto de hora, el panorama americano adquiere protagonismo singular que es necesario examinar para no llegar a lo peor.

No de ahora, sino de hace más de 30 años, el narcotráfico para consolidar su negocio, hace suyo el recurso criminal que sea necesario para, no sólo acrecentarlo, sino, lo que es mucho más grave, para defenderlo a sangre y fuego. Colombia tiene una larga historia en este campo y cuando los llamados barones del negocio murieron o fueron encarcelados, surgieron otras modalidades que mantienen activo su terror. La guerrilla de ese país combinó sus ideales políticos con ésta práctica y la respuesta es sangrienta.

Lo acontecido en Colombia en los últimos días en donde una escalada terrorista deja muertos, heridos, huérfanos, casas y edificios destruidos, es explicado por el gobierno como una respuesta a las acciones emprendidas por el estado para cerrar rutas que posibiliten el trasiego de la droga a Centro y Norteamérica. La barbarie terrorista del Puerto de Tumaco sobre el Pacífico, explica que la insurgencia y sus socios necesitan esa ruta para el negocio y es por eso por lo que el terrorismo es el arma intimidante para lograr su objetivo.

Centroamérica y México en especial, viven horas de horror como consecuencia de este negocio. Honduras, concluyen estudios internacionales, tiene el poco honroso primer lugar de ser un país en donde se registra en la mayor número de homicidios, ligados casi todos al narcotráfico. Y qué decir de México.

La guerrilla colombiana se nutre económicamente de esta actividad y ya en otros países suramericanos se insinúan movimientos insurgentes que se creían extinguidos, como es el caso de Sendero Luminoso en Perú, surgiendo a la sombra de la coca.

Una segunda respuesta, aparte de la militar y policial, se advierte en la cúpula de algunos gobiernos que empiezan a considerar nuevamente la necesidad de su legalización contralada. El ejemplo está dado cuando el contrabando de licores en algunos países era un delito y el generador principal de violencia y de masacres, como la acontecida el 14 de Febrero de 1929 en Chicago, conocida como la “masacre de San Valentin”, impulso, dicen algunos historiadores, a cambiar de actitud al gobierno del país en donde ejecutó el acto por medio del cual Al Capone quiso liquidar a su rival George “Bugs” Morán en el contrabando de licores, que era un delito gravísimo, pero altamente rentable. Ahora no hay contrabando de licores.

El capo del contrabando de licores en USA, especialmente en la zona de Illinois, daba lo que podría ser una explicación para su ilegal ejercicio comercial, pero que intrínsecamente tiene un profundo significado. Afirmaba: “Yo hago mi dinero al satisfacer una demanda del público. Si violo la ley, mis clientes, que son cientos de las mejores personas en Chicago, son tan culpables como yo. La única diferencia entre nosotros es que yo vendo y ellos compran. Todo el mundo me llama un estafador. Yo digo que soy un hombre de negocios. Cuando vendo bebidas alcohólicas, es piratería. Cuando mis patronos lo sirven en bandeja de plata en Lake Shore Drive, es hospitalidad”.

La reiterada presencia del líder iraní Mahumud Ahmadineyad, en América Latina ha terminado siendo preocupantemente sospechosa en el sentido de que algo podría e agitarse, toda vez que sus aliados en la región , son Venezuela, Cuba, Nicaragua, Ecuador y Bolivia, cuyos gobiernos guardan enojosas distancias con Estados Unidos, y es precisamente con el país asiático con el que éste país sostiene una alarmante controversia por el proyecto de consolidar armamento nuclear.

Analistas consideran que aunque los Estados Unidos en el gobierno del Sha de Irán, estimuló alguna acción armamentista nuclear, hoy se convierte para este en un serio dolor de cabeza, por las rivalidades que se guardan en el Medio Oriente con Israel, socio principal norteamericano en esa región y que podría en cualquier momento convertirse en un polvorín de incalculables consecuencias.

¿Y que tiene qué ver esto con América?, precisamente esa amistad de Irán con los países de esta región pueden ser analizados desde la óptica de la estrategia militar como la Quinta Columna de que hablan los expertos en la guerra, cuando se trata de tener el enemigo dentro de la propia casa.