La tercera puede ser la vencida para Iglesias

La música del español rompe fronteras

Los Ángeles – El pasado domingo, Alberto Iglesias recogió su X premio Goya -el llamado Oscar español- por la música que escribió para ‘La piel que habito’, de Pedro Almodóvar.

Este domingo, el compositor español nacido en 1955 tratará de hacerse con el primer Oscar de su carrera, tras tres nominaciones, por su composición para el filme ‘Tinker Tailor Soldier Spy’, candidato a un total de tres Premios de la Academia, entre ellos el de Mejor Actor para Gary Oldman.

Veremos cómo le van las cosas en el Kodak Theatre, pero para este músico vasco que se inició en la banda sonora de cine hace casi 30 años la posibilidad de ir más allá de las fronteras del cine español no es algo de lo que nunca haya huido.

Compositor favorito de Almodóvar -para él ha escrito las partituras de ‘La flor de mi secreto’, ‘Carne trémula’, ‘Todo sobre mi madre’, ‘Hable con ella’, ‘La mala educación’, ‘Volver’, ‘Los abrazos rotos’ y la citada ‘La piel que habito’-, Iglesias ha escrito la música de ‘Comandante’, documental de Oliver Stone, ‘The Constant Gardener’, de Fernando Meirelles, ‘The Kite Runner’, de Marc Forster (por estas dos últimas recibió sus primeras dos nominaciones al Oscar), y ‘Che’, de Steven Soderbergh.

En ‘Tinker Tailor Soldier Spy’, adaptación de la novela de John le Carré, Iglesias trabajó con el director sueco Tomas Alfredson (‘Let the Right One In’) quien, según el músico español, “tiene un gusto especial por la música y se nota no solo en la música, sino también como filma, en la cadencia”.

Alfredson “me pidió que hiciera buena música [risas]”, afirma cuando se le pregunta cuáles fueron las instrucciones del cineasta. “Me dijo que le gustaba la música que yo hacía. Quiso que me pusiera cerca del personaje principal, el de Gary Oldman. Quiso que compusiera la música en sentido cronológico, algo que normalmente no se hace, empezando por la primera escena hasta el final”.

Alberto Iglesias escribió la banda sonora de ‘Tinker Tailor Soldier Spy’ “en dos meses”, reconoce. “Me llamaron con bastante prisa”. Pero en ningún momento, ni en esta cinta ni en los títulos internacionales en los que ha trabajado con anterioridad, se deja llevar por la nacionalidad del filme.

“Cada película tiene una entidad diferente. Pero no saco el pasaporte y me digo: ‘voy a hacer de compositor internacional'”, reconoce. “[La nacionalidad] no marca tanto”.

“En todos los lados se me escapará algún españolismo probablemente”, continúa. “Pero dos de las películas internacionales que he hecho tenían una implicación geográfica muy marcada. ‘The Constant Gardener’ [tenía lugar] en África, y sí, tuve que estudiar un poco e intenté acercarme a las sonoridades de la música africana. En ‘The Kite Runner’, [ambientada en] Afganistán, me inspiraron instrumentos de allí [y de Asia]”.

En ‘Tinker Tailor Soldier Spy’ “no hubo un color específico: no me dijeron ‘tienes que ser británico’. No tuve una obligación geográfica”.

“En esta película he utilizado toda una orquesta. Pero no hay sonoridades heróicas, porque es un trabajo de antihéroes y anticlimático, no como muchas películas, como algunas de las nominadas, que versan precisamente sobre eso. Son muy climáticas”, explica al hablar, por ejemplo, de ‘War Horse’ o ‘The Adventures of Tintin’, ambas de John Williams.

“Pero el peligro de las bandas sonoras, tanto ahora como antes, es el uso excesivo del lugar común. El no innovar o el no tratar de innovar”.

El músico vasco se enfrenta de nuevo con John Williams, el compositor de clásicos como ‘E.T.’ o ‘Star Wars‘, un hecho que, para él, “sigue siendo impresionante”, sentencia. “John Williams es una leyenda. Es uno de los tres o cuatro mayores, mejores y más influyentes compositores que ha tenido el mundo del cine. Es casi una casualidad estar [nominado a su lado]”.

El domingo Alberto Iglesias irá a la ceremonia de los Oscar con una actitud incierta. “No lo sé… Es muy… Yo sé que es muy difícil ganar”, explica dubitativo. “No hay que ser derrotista y quedarse en casa y no ir, [solo] porque está muy difícil [ganar]. Pero una vez llegado a este punto, es un ejercicio de modestia decir: ‘pues esto es lo que hemos hecho’. Yo estoy orgulloso de la película. Y ya está. No pido más”.