Acción de Gracias en febrero

Personas de escasos recursos disfrutan de una exquisita comida

parte de las numerosas personas que hicieron fila en el Hotel Affinia para recibir alimentos, bajo el programa "Thanksgiving in February".
parte de las numerosas personas que hicieron fila en el Hotel Affinia para recibir alimentos, bajo el programa "Thanksgiving in February".
Foto: Fotos: Humberto Arellano / EDLP

Manhattan – Cientos de personas de bajos recursos económicos disfrutaron de una gran comida como parte de la jornada “Acción de Gracias en Febrero”, que se realizó ayer en Manhattan.

Remedios Angel y sus tres hijos llegaron a las 11:30 a.m. a los salones del hotel Affinia, donde más de 40 voluntarios esperaban a más de 1.000 comensales.

“La comida está muy buena. En la iglesia me dieron los boletos para esta comida”, dijo Angel, quien para hacer frente a su situación económica acude todos los miércoles a la iglesia de San Francisco de Asís para recoger un mercado que reparte la parroquia entre los necesitados.

Según la mexicana Angel, en los últimos años los ingresos de su esposo han disminuido por la crisis económica que está afectando al país.

“Mi esposo trabaja en construcción y ahora trabaja menos horas. Lo que gana mi esposo no es suficiente. En la iglesia nos dan arroz, pasta y granos, es una gran ayuda para nosotros”, expresó Angel, de 44 años, mientras su hijo de año y medio jugaba con un globo con forma de animal.

También acudió a la cita del banquete, Regina Sánchez, de 80 años, quien asiste a los comedores comunitarios en Manhattan.

“A través de la iglesia recibí la invitación para esta evento. Es bueno que grandes compañías se acuerden de los pobres, sobre todo en estos tiempos difíciles. Es un programa muy bueno porque no es sólo en el mes de noviembre cuando todo el mundo se acuerda de los pobres”, comentó Sánchez.

La joven colombiana Viviana Jiménez, donó su tiempo como voluntaria a la noble labor organizada por las empresas ConEdison, Macys, Affinia Manhattan Hotel y la Iglesia San Francisco de Asís

“Me gusta ayudar a la gente. Me siento alegre con sólo ver las caras de agradecimiento de la gente”, manifestó Jiménez, de 23 años, ingeniera electrónica de ConEdison.