Precios de la gasolina

La responsabilidad de la subida del precio de la gasolina suele caer en factores ajenos al control político estadounidense. Sin embargo, culpar al presidente de turno del incremento del valor del petróleo en el mercado internacional es un ejercicio practicado en año electoral, tanto por demócratas como republicanos. Este no es la excepción.

Los analistas estiman que el actual aumento del precio internacional del barril se debe en gran parte a la creciente tensión con Irán y luego a una mayor demanda de China y hasta a la recuperación económica. La mayoría de estos elementos tienen mucho más que ver con lo impredecible del Medio Oriente -cuyo impacto en el combustible ya es conocido- que con la política energética de la Administración.

Tampoco es que la Casa Blanca no haya tenido sus tropiezos en esta área.

Uno de ellos fue la quiebra de la empresa de paneles solares, Solyndra, promovida por la Administración como un ejemplo a seguir. Los problemas de la empresa ocurrieron después de recibir 535 millones de dólares en garantías, quedando el gobierno expuesto a la mofa de quienes rechazan las alternativas limpias a los productos del carbón.

No obstante, creemos que es positivo el actual enfoque de Obama de compatibilizar estrategias y respaldar desde la perforación de petróleo hasta la energía eólica.

Creemos que es razonable debatir las políticas energéticas de cada candidato y que haya criticas hacia la del gobierno. Esta es una discusión muy importante para el futuro del país que debe ayudar a los votantes a formarse una opinión para el próximo noviembre. Los demócratas y los republicanos tienen ideas muy distintas al respecto de cómo proteger al país de los vaivenes internacionales.

El precio de la gasolina actual es el más alto para esta época del año, antes del verano cuando aumenta el consumo nacional. Hoy los motivos son principalmente externos, otras veces ha sido cuestión de una industria monopolista. De todos modos hay motivos para preocuparse, pero, a pesar de toda la retórica política, es muy poco lo que se puede hacer ahora.

La Opinión/ImpreMedia