Más igualdad para mujeres en México

Todavía ganan menos que los hombres y sufren de violencia, pero también están tomando el poder
Más igualdad para mujeres en México
Día Internacional de la Mujer: entre la celebración y las cuentas pendientes. Foto EFE

MÉXICO, D.F.- Maricela contreras se mueve como pez en el agua en un acto a favor de las mujeres trabajadoras del Estado. Echa un vistazo por las cifras en su discurso feminista: ellas todavía ganan 30% menos que los hombres, hay analfabetismo, violencia, embarazos adolescentes, pero ¡también están tomando el poder!

“Sobre todo en el ámbito político y de toma de decisiones”, dice la actual asembleísta en el Distrito Federal, una férrea defensora de las cuotas de género que obligan a los partidos a incluir mujeres en esquemas de 40% a 60%.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federacion resolvió en noviembre pasado que cada partido debe registrar a 120 candidatas a diputadas federales y 26 a senadoras por el principio de mayoría relativa.

Hay mujeres en puestos clave de la vida nacional: desde una candidata presidencial (Josefina Vázquez Mota), una procuradora nacional de justicia (Maricela Morales), una presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Consuelo Sáizar), más de 12,000 mujeres militares y hasta una docena de proctólogas.

La participación activa de las mujeres en los negocios también ha ido a la alza. Alia Lorena Ibarra, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMMJE afirma que las mujeres tienen en su mano una buena parte del control del país porque soportan el 37% de la economía nacional con sus pequeñas y medianas empresas.

“El mundo ha evolucionado y las mujeres tenemos que responder”, dice la que cita cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía: uno de cada cinco negocios son de mujeres cuyo cumplimiento de pagos de crédito es del 99%.

“Poco a poco vamos teniendo igualdad de condiciones, pero en México todavía hay mucha falta de oportunidades para nosotras”, detalla en entrevista telefónica desde Managua, Nicaragua, donde participa en un foro por el Día Internacional de la Mujer.

De acuerdo con el ranking de las Empresas más Importantes de México, elaborado anualmente por el grupo editorial Expansión, en 2006 el 43% de esas compañías contaban con mujeres en sus direcciones y para 2011 esa cifra aumentó a 52%, aunque principalmente en firmas trasnacionales con presencia en el país.

A excepción de María Asunción Aramburuzabala, vicepresidenta del consejo de Grupo Modelo y una de las personas más ricas del mundo, según la revista Forbes, destacaron mujeres sólo en las extranjeras ScotiabankSiemens, General Electric México, Metlife y Halstom.

“Hemos tenido que dar batalla en foros, manifestaciones y plantones para que los líderes de nuestros partidos accedan a darnos las curules que merecemos porque ya estamos activas en todos los ámbitos y las cuotas de género deben expandirse y ser obligatorias para las secretarías de estado, en las presidencias municipales y empresas”, dice la legisladora Contreras.

La escalada de las mujeres por el poder ha sido gradual y paciente. Incluso han luchado contra las propias creencias del género como pensar que por ser mujeres son más organizadas y honestas.

“Cojeamos muchas veces de los mismos vicios de los hombres en la autoridad”, reconoce Olivia Gall, presidenta del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir.

Uno de los grandes triunfos del movimiento feminista en el legislativo fue la aprobación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en 2007 donde surgió el concepto de alerta de género, la violencia por “desamor” y otros considerados medidas extremas.

Lo cierto es que han apretado la tenaza para la equidad para reducir esos rezagos centenarios y estadísticas irrefutables por combatir.

En la última década tres mujeres murieron al día entre 2001 y 2010 durante el parto; 5.7 millones de mexicanas laboran en la informalidad y 1.8 no recibe pago por su trabajo y todavía tres de cada 10 mujeres pide permiso o avisa a su esposo, pareja o un familiar para decidir por quién votar, y cuatro de cada 10 también lo hace para utilizar anticonceptivos.