Hagan realidad la Ley Sueño en NY

La Legislatura estatal debe incluir el Dream Act en el presupuesto estatal que discute actualmente y que aprobará en los próximos días. El costo de esta medida, que ampliaría el programa de asistencia estudiantil a universitarios indocumentados, es una inversión rasonable en el futuro de miles de talentosos jóvenes que quieren ser profesionales pero no pueden por falta de recursos.

No es secreto que miles de inmigrantes indocumentados contribuyen cada día a mover la maquinaria laboral de este estado. Los nuevos inmigrantes son el motor de nuestra vibrante industria de restaurantes, construcción, hotelera y de mantenimiento, por nombrar algunas.

Los hijos de esos trabajadores, quienes llegaron al país en edad escolar y se educaron en nuestras escuelas públicas, necesitan nuestro respaldo. Estamos hablando de miles de jóvenes que al terminar el último año de secundaria, después de haber superado grandes barreras idiomáticas y culturales, ven desvanecer la ilusión de ir a la Universidad por falta de recursos.

Esta situación no es algo de lo que nos orgullecemos en Nueva York, la meca de la diversidad, en donde paradójicamente uno de los grandes retos de la política pública es graduar y enviar a la universidad a más estudiantes de minorías. Esto es algo que no debemos seguir permitiendo, o presenciando silenciosamente.

En el último año –justo cuando el país atestigua un bochornoso resurgimiento del sentimiento anti-inmigrante- Nueva York ha visto a cientos de estudiantes que deberían estar usando su tiempo en prepararse para el mercado laboral formar un valiente movimiento por el NY Dream Act.

Su voz fue escuchada por el senador Bill Perkins y el asambleísta Guillermo Linares quienes introdujeron una propuesta legislativa que les daría la misma oportunidad que tienen sus compañeros de obtener, por mérito académico, créditos educativos y becas en universidades públicas.

Para que esta ley sea aprobada, se necesita el respaldo y poder de convencimiento del gobernador Andrew Cuomo. Si pone el mismo empeño que usó en la aprobación del matrimonio gay en persuadir a la resistencia republicana del Senado a que apoye el Dream Act, el cierre de este presupuesto podría terminar con el mismo sentido de justicia, y confianza en Albany que inspiró la sesión del año pasado.

Esta semana es crucial en este esfuerzo. Gobernador Cuomo: El futuro de estos jóvenes está en sus manos. Usted puede hacer lo que la Casa Blanca aún no hace por ellos. Ayude a hacer de este sueño una realidad.