Asesinato de Facundo Cabral con nexos en NY
Narcos acusados en Brooklyn protegían a presunto atacante de Cabral
Alejandro Jiménez González, alias "El Palidejo" durante su comparecencia ante un juez en Ciudad de Guatemala. Crédito: EFE
Ciudad de Guatemala – El caso del asesinato del cantautor argentino Facundo Cabral, ocurrido el 9 julio de 2011 en Guatemala, tiene una arista en Nueva York.
Una corte de Brooklyn tiene un caso abierto por narcotráfico y lavado de dinero contra al menos 16 sujetos (incluidos los hermanos colombianos Javier y Enrique Calle Serna) que protegían al presunto autor intelectual del ataque armado en que murió Cabral. El presunto homicida es el costarricense Alejandro Jiménez González, alias “El Palidejo”, capturado recientemente cuando llegaba a Colombia en barco desde Panamá, y fue extraditado a Guatemala.
El 13 de marzo pasado, el general Óscar Naranjo, director de la policía colombiana, reveló que los Calle Serna lideran el grupo Rastrojos, una de las principales organizaciones del narcotráfico en su país.
Un mes antes, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que los hermanos protegían a Jiménez y pactaban un tratamiento benevolente con la justicia estadounidense, por medio de la Agencia Federal Antidrogas (DEA).
En diciembre de 2011, el diario colombiano El Tiempo divulgó que los Calle Serna entregarían información para facilitar la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán, jefe del mexicano Cartel de Sinaloa. Se desconoce si este trato desencadenó la frustrada captura del capo, reportada en febrero pasado desde Los Cabos, Baja California, en México.
El ex agente especial de la DEA, Michael Vigil, reveló a EL DIARIO/LA PRENSA que “Jiménez transportaba cocaína para los Rastrojos en Centromérica, y entregó múltiples toneladas a los carteles mexicanos, incluyendo el Cartel de Sinaloa”. Vigil, quien trabajó encubierto en México y es consultor de Mission Essential Personnel en Washington DC, dijo que Jiménez “recolectó millones de dólares de los traficantes mexicanos y los lavó en bancos y comprando de propiedades”.
Autoridades guatemaltecas señalaron extraoficialmente que una fallida transacción de lavado de Jiménez con su presunto ex socio, el nicaragüense Henry Fariñas, pudo motivar el intento de asesinato. Fariñas conducía el vehículo en el que murió Cabral. El nicaragüense sólo resultó herido pese a ser el blanco del ataque, según la evidencia balística.
