La trata sexual

Hoy día hay unos 27 millones de esclavos en el mundo, más que en cualquier otro momento en la historia humana. La mayoría son víctimas de la trata sexual y el 80% son mujeres. Aproximadamente la mitad de las víctimas de la trata en el mundo son menores de 18 años.

Aunque las leyes de Nueva York contra la trata sexual están entre las más completas del país, la promoción de la prostitución, la prostitución forzada y la trata sexual son clasificadas como delitos no violentos.

“La trata sexual es una de las asuntos humanitarios más violentos de nuestro tiempo”, dice Faith Hückel, director ejecutivo y co-fundador de Restore NYC, un grupo sin fines de lucro que ofrece servicios a víctimas y facilita el enjuiciamiento de los traficantes. “Hay que reclasificar la trata sexual como un delito violento y aumentar la pena mínima para los traficantes”.

Eso es lo que estoy tratando de hacer. Introduje recientemente un proyecto de ley en el Senado de Nueva York para que se considere la trata sexual como un delito violento y aumente de un año a cinco la pena mínima de cárcel.

La reclasificación de la trata sexual podría enviar a la carcel de por vida a un traficante que comete varios delitos.

El legislador Francisco Moya planteó lo mismo en la Asamblea.

Los traficantes se aprovechan de los pobres y vulnerables. Usan la promesa de un buen trabajo o una propuesta de matrimonio falso para atraer a las víctimas. Otras son secuestradas o vendidas al comercio sexual por sus padres, esposos o novios.

No crea que este tipo de brutalidad se da sólo en lugares lejanos. Mujeres de todo el mundo y de todo el país son traídas a Nueva York, esclavizadas, y obligadas a tener relaciones sexuales con desconocidos. Muchas son abusadas en nuestras propias calles.

Pronto lanzaré una campaña de sensibilización acerca de la trata sexual en el área de Jackson Heights y Corona, vecindarios donde las mujeres víctimas de la trata son prostituidas.

Haciendo de este problema un asunto público e imponiendo penas carcelarias proporcionales a la brutalidad inherente en la trata sexual, espero que podamos poner fin al negocio de traficantes y proxenetas y evitar que destruyan más vidas.