‘Aquí no se necesita licencia’

El Barrio/EDLP – La cadena Envy se ha expandido por toda la ciudad. Desde que fundó su primera tienda en Washington Heights en 1999, han abierto 10 sucursales en El Bronx, Queens, Brooklyn y Manhattan.

Cada tienda emplea entre cinco y 10 trabajadoras. Con una nómina que puede llegar a 100 especialistas de uñas, Envy parece estar contratando a manicuristas sin licencia.

Guadalupe (nombre ficticio), una indígena mixteca de 24 años, trabaja desde hace tres años en el Envy Nail Salon de la calle 116 y Tercera Avenida, en El Barrio. Guadalupe no tiene licencia, en parte porque pagó al salón por entrenamiento.

“No tengo licencia. Aquí no se necesita. Nadie me la pide porque mis patrones dicen que ya pagué mi entrenamiento”, dijo.

Guadalupe pagó $200 por tres semanas de clase. Aunque no recibió un certificado fue contratada inmediatamente.

La mujer apuntó que algunas de sus compañeras pagaron $1,200 a la compañía para aprender a hacer uñas de acrílico. Para el entrenamiento entregaron $500 al frente y pagaron $300 del costo del equipo. Los $700 restantes son descontados de su salario.

Contrario a lo que cree Guadalupe, la División de Licencias de Servicios del Departamento del Estado de Nueva York, solicita como obligatorio que las especialistas de uñas reciban 250 horas de entrenamiento de una escuela certificada, y se acrediten con una licencia para operar.

Anna Do, dueña de los salones Envy, aceptó que su negocio no está acreditado como escuela e indicó que las trabajadoras sólo reciben talleres informativos.

Do aseguró que todas sus empleadas tienen una licencia para laborar; sin embargo, advirtió que no es responsable por las “trabajadoras independientes”, aquellas a quienes la compañía les renta estaciones de trabajo.

“Las mujeres pagan la renta y se quedan con las ganancias. Si operan sin licencia no es mi asunto”, apuntó.

Según el Departamento de Estado, es responsabilidad del dueño ofrecer un servicio seguro, aunque se trate de trabajadores independientes.

Envy recibió multas en años recientes por emplear a trabajadoras sin licencia. Do respondió que las multas fueron debido a “clientes difíciles” que se quejaran sin razón. “Somo una fuente de empleo digno para las minorías” que brinda oportunidades que otros establecimientos niegan”, agregó destacando su respeto por la comunidad latina.