Iris R. Jiménez-HernándezDirectora EjecutivaCentro Lincoln para la Salud Medica y Mental

“Hace muchos años, mi abuela estuvo ingresada en un hospital, y mientras dormía cayó un pedazo del techo sobre su cama, y aunque gracias a Dios no le sucedió nada, este hecho quedo impreso en mi memoria”. Después de esta sorprendente experiencia siendo apenas una adolescente, Iris pensó en que quería ser parte de un cambio radical en el área de la sanidad publica.

“Medité mucho sobre lo que quería estudiar, hasta que decidí enfocarme en el área de la administración publica, ya que padecía personalmente las carencias del sistema. Todavía recuerdo cuando mis familiares que no hablaban inglés, tenían que contar con ayuda de los jóvenes de la familia que manejaban el idioma para asistir a sus citas médicas”, recuerda.

Desde su posición como Comisionada en la Administración de Recursos Humanos de la ciudad de Nueva York, -posición que desempeñó por más de 15 años-, Jiménez-Hernández implementó exitosamente el programa de Atención Médica Administrada. Negoció estratégicamente con los departamentos estatales y federales para maximizar los ahorros de la ciudad para los programas existentes.

En su actual gestión, y contando con más de 20 años de experiencia como administradora del cuidado de la salud, Iris, hija de padres puertorriqueños, está a cargo de la responsabilidad operacional y fiscal de dos grandes hospitales. “Nunca me imaginé que estaría tantos años trabajando directamente para el gobierno, y es una gran satisfacción poder colaborar directamente con el crecimiento de nuestra comunidad en el área de la salud”, confiesa.

“Soy una embajadora para la preservación de los programas de ayuda en especial para nuestros ancianos, entiendo de primera mano sus necesidades, y lucho porque tengan una voz que este dentro de la administración”, sostiene.

Haciendo referencia al sistema publico de Nueva York considera, “es uno de los mejores de la nación, y aun existe la equivocada percepción de que no es confiable. Uno de los retos que tratamos de sobrepasar es ese, y para ello estamos creando programas que motiven a los ciudadanos a formar parte de nuestro hospital mediante trabajo voluntario. Por ejemplo, a los artistas locales que estén dispuestos a colaborar con clases de arte para nuestros pacientes, le damos horas de cuidado gratis para su cuidado personal”, explica.