Más hombres estudian enfermería

Sin embargo, no todos los pacientes ven a los enfermeros con buenos ojos

El exalbañil Sergio Álvarez estudió enfermería y ahora trabaja en el hospital Kaiser Permanente de Harbor City, California.
El exalbañil Sergio Álvarez estudió enfermería y ahora trabaja en el hospital Kaiser Permanente de Harbor City, California.
Foto: Archivo/La Opinión

Los Angeles.- Sergio Álvarez estaba cansado de la inestabilidad en su trabajo como albañil. A veces tenía clientes, a veces no. Si llovía no podía trabajar. Su empleo estaba a merced del clima y del tipo de proyecto, hasta hace siete años cuando optó por un trabajo estable, con beneficios y en donde podía ayudar a la gente.

Álvarez, quien ahora tiene 44 años de edad, se enorgullece de ser enfermero registrado y de haber tomado la decisión de regresar a la escuela.

“Mi situación ha ido mejorando, comencé como enfermero vocacional (LVN)”, contó Álvarez. “Hace tres años me convertí en enfermero registrado y ahora tengo un buen trabajo en la unidad quirúrgica del hospital [Kaiser Permanente en Harbor City]”.

Él no es el único. Muchos hombres están cambiando tareas de construcción o de transporte de mercadería por el uniforme de enfermero. Aunque aún no representan ni una tercera parte de la fuerza laboral, esta es una profesión que está atrayendo cada vez más a hombres que hacían otros trabajos típicos masculinos.

Hasta hace una década, la enfermería era una profesión casi exclusivamente femenina. Pero las estadísticas están cambiando. Según el Departamento del Trabajo, del 2002 al 2009 la cantidad de hombres en esta profesión ha incrementado del 6 % a casi el 10%.

En algunas zonas de Estados Unidos, la prevalencia de enfermeros es aún mayor. Por ejemplo, en Kaiser Permanente en el sur de California, el 13% del personal de enfermería son hombres.

Cuando Daniel Hudson, enfermero y jefe del área de cirugía cardiovascular del Hospital Keck de la Universidad del Sur de California (USC), se graduó de la escuela de enfermería hace siete años, él era uno de tres hombres de su promoción que habían optado por esta carrera. Actualmente, casi el 50% de los estudiantes son hombres, dijo Hudson.

“Tradicionalmente las mujeres han sido enfermeras, hoy todo está cambiando. Muchos hombres que quieren trabajar en el área de la medicina están optando por enfermería”, dijo Hudson.

Alicia Solís, reclutadora de enfermería de la cadena de hospitales Kaiser Permanente para el sur de California, es testigo de los cambios en la carrera.

“La cantidad de candidatos hombres para enfermería ha incrementado en los últimos años. Nosotros escogemos a la persona con base en sus calificaciones. La mejor persona para el trabajo obtiene el puesto… sin embargo, uno de nuestras metas es diversificar nuestra fuerza laboral con base en la población a la que servimos, esto incluye contratar a enfermeros [o enfermeras] bilingües”, dijo Solís.

El salario es uno de los atractivos principales. El ingreso promedio a nivel nacional es de 33 dólares por hora. En el sur de California el promedio es de 36 dólares por hora para un enfermero recién graduado y entre 50 a 60 dólares por hora para alguien especializado, es decir, más de 100,000 dólares al año.

“Es un buen sueldo, pero la motivación debe ser sentir satisfacción cuando ayuda a las personas. Es algo muy especial cuando se ayuda a al paciente en su momento más crítico y uno se convierte en testigo de su mejoría”, dijo Hudson.

Según el Departamento del Trabajo, la enfermería es una de las profesiones con más demanda. Se espera que la demanda crezca en un 22% entre 2008 y 2018.

“Cada zona de Estados Unidos es diferente. Aquí en California necesitamos enfermeros y enfermeras bilingües para atender a la enorme cantidad de personas que requieren asistencia en otro idioma, principalmente en español”, aseguró Solís.

Pero no todos los pacientes ven a los enfermeros con buenos ojos. Algunas personas se sienten incómodas al ser atendidos por hombres.

“Ya me ha pasado que la paciente pide que la atienda una mujer enfermera… Creo que es porque no están acostumbrados a ver a hombres en este tipo de trabajo”, dijo Álvarez, quien asegura que no se ofende cuando esto sucede, sino que trata de complacer la petición del paciente.

Para Hudson, en un lugar de trabajo de alta responsabilidad y estrés como son los hospitales, se necesita el balance que dan los empleados de ambos sexos. Él considera que se requiere de la sensibilidad y naturaleza cariñosa de las mujeres y de la fortaleza y fuerza física de los hombres.

La carrera de enfermería ofrece una amplia selección de especialidades para quienes están interesados en este tipo de trabajo. Los hombres tienden a gravitar hacia trabajos en las salas de emergencias y cirugías, en donde se requiere que actúen y piensen con rapidez, y en la sala de cuidados intensivos, acotó Solís.