El problema de Obama con la inmigración

Cuando dije recientemente que el presidente Obama tienen el hábito de no decir la verdad en su historial de inmigración, un airado defensor del presidente exigió que diera detalles.

Hay tantos ejemplos que es difícil llevar la cuenta.

Podemos agregar unos más a esta lista, gracias a una entrevista que Obama concediera recientemente al comentarista de Radio Univisión, Fernando Espuelas. Cuando Espuelas señaló las críticas que el presidente ha recibido de los latinos por no producir una reforma migratoria, Obama se irritó.

“Bueno, mire”, le dijo. “Creo que es importante que todos recuerden que he apoyado la reforma migratoria tenazmente desde la época en que era senador de Estados Unidos, hasta mi elección como presidente y hasta el día de hoy. Por lo tanto, la cuestión nunca ha sido mi total apoyo a una reforma migratoria integral.”

Falso. Obama tiende a olvidar que, durante su época en el Senado, él apoyó -a instancias de los sindicatos- una enmienda “píldora de veneno”, cuya intención era matar los intentos bipartidarios de una reforma migratoria integral. Y, como presidente, no convirtió esa reforma en una prioridad, como había prometido a los latinos que haría.

Obama prosiguió: “El reto es que el Congreso la apruebe, que es el que, en última instancia, debe aprobar la ley. Tenemos un fuerte apoyo de la mayoría de los demócratas. No tenemos apoyo de los republicanos.”

Falso. Obama quizás tenga el apoyo de una mayoría de los demócratas, pero no parece ser un apoyo “fuerte”. Durante los cuatro años en que los demócratas controlaron ambas cámaras del Congreso, de enero de 2007 a enero de 2011, la reforma migratoria integral nunca fue una prioridad. Pero entonces, los republicanos estaban imponiendo el orden del día.

El presidente también dijo: “Algunos de los principales aspirantes presidenciales republicanos están diciendo que vetarían la Ley DREAM, y hay miembros del Congreso que están diciendo lo mismo. No pudimos obtener votos republicanos para la Ley DREAM cuando se presentó hace un par de años”.

Falso. En diciembre de 2010, cuando el Congreso examinó por última vez la legislación que otorgaría a estudiantes indocumentados categoría legal, si se incorporaban a las fuerzas armadas o asistían a la universidad, tres senadores republicanos -Richard Lugar de Indiana, Lisa Murkowski, de Alaska y Robert Benett, de Utah- votaron a favor de la clausura, para pasar la ley a votación general. Lugar, de hecho, fue co-patrocinador de la ley.

Obama dijo: “Mi esperanza es que después de esta elección, en parte debido a un fuerte voto latino, se envíe el mensaje de que debemos, una vez más, ser una nación de leyes y una nación de inmigrantes, que debemos respetar a los individuos que están aquí, que están haciendo lo correcto, tratando de criar a sus familias, a menudo hay niños nacidos en Estados Unidos y necesitan tener una oportunidad, un camino, para poder tener una fuerte categoría legal en este país”.

Falso. Obama tiene “cara” cuando habla de ser “respetuoso” con las familias inmigrantes, dado que su gobierno ha separado a decenas de miles de ellas. Según un reciente informe del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, más de 46.000 progenitores de niños nacidos en Estados Unidos fueron deportados en la primera mitad de 2011.

Finalmente, el presidente terminó con: “Y los muchachos de la Ley DREAM, para mí debería ser una decisión simple… Creo que darles un camino hacia una ciudadanía ganada es lo correcto. Y por tanto, mi esperanza es que después de esta elección, tengamos una evaluación diferente por parte de los republicanos, y ellos comprendan que no sólo es lo correcto para hacer, sino que les conviene políticamente ponerse del lado correcto del asunto.”

Falso. Hablemos francamente. Los republicanos nunca concluirán que “les conviene políticamente” otorgar la ciudadanía a estudiantes indocumentados, porque también significa darles el derecho al voto. Y esos estudiantes probablemente ejercerán ese derecho desplazando a los republicanos de sus puestos en los próximos 50 años.

Además, el presidente nunca menciona los cinco senadores demócratas quienes, durante el debate de la Ley DREAM, votaron contra la clausura, ayudando así a anular la ley: Mark Pryor, de Arkansas; Kay Hagan, de Carolina del Norte; Ben Nelson, de Nebraska y Jon Tester y Max Baucus, de Montana.

Al tratar de ser un halcón, pero también humanitario en el asunto de la inmigración, Obama no logra decir la verdad en este tema. Y eso no es mentira alguna.