Policía liberado por las FARC narra detalles del cautiverio

BOGOTA/EFE – El policía colombiano Wilson Rojas, quien permaneció como rehén de las FARC desde julio de 1999, contó ayer que al final “ya no prestaba atención” a la cadena atada al cuello con la que permaneció buena parte de su largo cautiverio.

“Al pasar de los años con la cadena al cuello uno ya no le presta atención”, dijo Rojas desde una habitación del hospital de la Policía Nacional en Bogotá a Caracol Radio.

“Lo más duro era cuando los bombardeos, porque uno sabía que con la tecnología de las autoridades podíamos ser objeto de esas acciones, y teníamos que salir corriendo dejando todo abandonado”, señaló como una de las cosas “mas duras” de su secuestro.

Rojas liberado de manera unilateral por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) junto a nueve uniformados más, cinco de ellos de su institución y cuatro del Ejército, declaro que su estado de salud es bueno y que seguirá en la Policía.

El policía Rojas, que ayer cumplió 36 años, fue secuestrado durante la ocupación de las FARC a la localidad de Puerto Rico en el departamento del Meta el 11 de julio de 1999 cuando llevaba apenas cinco meses en ese lugar. Desde 1999 cuando fue tomado cautivo, se hizo la promesa de hacer gimnasia todos los días y la cumplió hasta el día de su liberación.

“Después del tinto (café) de la mañana, me dedicaba hacer ejercicio en promedio hasta las once de la mañana. Trotaba, realizaba abdominales y barras entre otros ejercicios”, indicó.

Rojas dijo también que la guerrilla está “muy debilitada”.

El también policía, el sargento César Augusto Lasso, por su parte, y entrevistado por la misma emisora, dijo que ahora si puede decir- “feliz amanecer” a lado de sus familiares y en libertad.