Esperan el regreso de mamá
Viviendo el día a día, los seis hijos de Norma Cordón, la guatemalteca que fue deportada el año pasado por las autoridades de inmigración, aseguraron sentirse tranquilos y en espera de que su madre pueda regresar.
Los hijos de la guatemalteca Norma Cordón, ahora bajo el cuidado de la pastora Alicia Hernández, están estudiando y en espera de que todo se solucione para su mamá. La mujer podría regresar al país si le otorgan un visado. Crédito: Cristina Loboguerrero / EDLP
NUEVA JERSEY- Viviendo el día a día, los seis hijos de Norma Cordón, la guatemalteca que fue deportada el año pasado por las autoridades de inmigración, aseguraron sentirse tranquilos y en espera de que su madre pueda regresar.
Los menores, cuyas edades oscilan entre los 5 y los 16 años, continúan viviendo –desde julio de 2011- en la casa de la pastora Alicia Hernández, que se encuentra en espera de que DYFS (División de Protección al Menor de Nueva Jersey) le otorgue la calificación de hogar de crianza permanente, ya que por el momento les está dando albergue en condición temporal.
El abogado que lleva el caso de Cordón ante las autoridades de inmigración, Chinemerem Njoku, dijo que sometió una petición para que se le otorgue una visa a la mujer, asegurando que el proceso está “en marcha” y que solo se está esperando que la mujer reciba la citación para presentarse en la embajada de los Estados Unidos en Guatemala.
Cordón, de 35 años, recibiría la residencia como una extensión del caso de uno de sus hijos – víctima de abuso- que sometió una petición para una visa U, otorgada a víctimas de crímenes.
A mediados del año pasado, Cordón fue deportada tras agotar todas las instancias legales que le permitieran quedarse en el país, tras tener una orden de deportación desde 2005, cuando entró de forma ilegal al país.
Los muchachos se encuentran estudiando y coincidieron en que actualmente su situación es “estable”.
Los menores aseguraron que por el momento “llevan una vida tranquila” en la residencia de la pastora Hernández.
“Afortunadamente por ahora, los niños están juntos, son saludables y lo mas importante, es que están en un hogar seguro”, dijo Hernández que es pastora de la Iglesia Lumbreras de Cristo.
Ningún funcionario de DYFS quiso comentar sobre el caso de los menores, argumentando una política de confidencialidad.
