Siria pone condiciones para acatar plan de paz

Siria pone condiciones para acatar  plan de paz
Manifestantes opositores al régimen protestan en Binnish cerca de Idlib (Siria).
Foto: efe

El Cairo/EFE – Siria puso una serie de condiciones al cumplimiento del plan de paz del mediador internacional Kofi Annan, que debería aplicarse antes de mañana, y exigió que los grupos armados de los rebeldes cesen la violencia antes de que Damasco retire las tropas desplegadas.

En un comunicado, el Ministerio sirio de Asuntos Exteriores consideró que Annan, enviado especial para Siria de la ONU y la Liga Árabe, todavía no ha aportado “garantías escritas” de que los supuestos grupos terroristas que actúan en el país han detenido sus operaciones y entregado sus armas.

Esta nueva condición fue rechazada por el rebelde Ejército Libre Sirio (ELS), que por su parte exigió que primero el régimen de Bachar al Asad presente un aval de la comunidad internacional de que ha cumplido con su compromiso de frenar las hostilidades.

“Si el régimen quiere comprometerse con el alto el fuego y la liberación de los detenidos, que presente garantías de los países miembros del Consejo de Seguridad (de la ONU) de que va a hacerlo, y luego nosotros las presentaremos también”, subrayó en declaraciones a Efe el “número dos” del ELS, Malek Kurdi.

Además de la condición referida a la oposición armada, el régimen sirio también solicitó que Catar, Arabia Saudí y Turquía se comprometan por escrito a dejar de financiar a estos grupos, horas antes de que venza el plazo del día 10.

En cuanto a este ultimátum, el portavoz sirio de Exteriores, Yihad Maqdesi, aseguró que las declaraciones del enviado especial se interpretaron de manera “errónea” cuando esta semana aseguró ante el Consejo de Seguridad de la ONU que Siria había aceptado una fecha límite para aplicar su plan de mediación.

Según este esquema, Siria tenía hasta el día 10 de abril para aplicar la iniciativa de Annan, que prevé entre otros puntos el fin de la violencia y la retirada de las tropas desplegadas en las ciudades y sus alrededores, y hasta el día 12 para que se ponga fin a las hostilidades.

Según datos de la ONU, desde el inicio de las protestas a mediados de marzo de 2011, más de 9.000 personas han muerto, mientras que más de 200.000 se han desplazado a otras zonas dentro del país y 30.000 se han refugiado en el extranjero.