Borchorno de Corea del Norte

Luego del fallido lanzamiento de cohete desintegrado en Mar Amarillo

Borchorno de Corea del Norte
Activistas surcoreanos protestan contra el lanzamiento de un cohete de largo alcance realizado por Corea del Norte y que cayó al mar.
Foto: AP

PYONGYANG, Corea del Norte/AP – El lanzamiento de un satélite que Corea del Norte había proclamado como emblema de orgullo nacional fracasó ayer cuando el cohete se desintegró sobre el Mar Amarillo. Además del bochorno, el incidente le valió al gobierno comunista la condena de una serie de naciones que consideraron el intento como una prueba encubierta de tecnología misilística.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas deploró el lanzamiento, y señaló que éste infringe dos resoluciones de ese grupo.

En una medida inusual, Pyongyang admitió que el cohete no pudo lanzar el satélite, pero en cambio lanzó su habitual propaganda desmesurada en elogio de la familia gobernante.

Estados Unidos y Corea del Sur anunciaron que el lanzamiento matutino había fallado minutos después que el cohete partió desde la costa oeste de la reclusa nación. Corea del Norte lo admitió unas cuatro horas después en un anuncio por la televisión estatal diciendo que el satélite no había entrado en órbita.

Corea del Norte había caracterizado el lanzamiento como un logro científico e incluso un presente para el fundador de la nación, el ya fallecido Kim Il Sung, dos días antes del centésimo aniversario de su nacimiento. Lo efectuó pese a que varios mandatarios mundiales amenazaron tomar acciones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas contra lo que calificaron una violación flagrante de las resoluciones internacionales que prohíben a Corea del Norte desarrollar sus programas nucleares y misilísticos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que el lanzamiento “infringe directamente” las disposiciones del Consejo de Seguridad y “amenaza la estabilidad regional”, dijo el vocero Martin Nesirky.

El Consejo señaló en un escueto comunicado que sus miembros convinieron sostener consultas a fin de definir “una respuesta apropiada” a la decisión norcoreana. La declaración fue emitida después de un encuentro a puerta cerrada.

La destrucción del cohete sugiere que el Norte todavía no domina la tecnología necesaria para producir misiles de largo alcance que pudieran amenazar Estados Unidos. De todos modos persiste la preocupación por el programa nuclear de Pyongyan mientras circulan versiones de que podría planear una prueba atómica pronto.