¿Una revolución educativa en México?

Como todos sabemos, una buena educación es clave para poder conseguir un buen trabajo. Es precisamente por eso que tantos de nosotros, que somos padres, estamos dispuestos a hacer todo lo posible para darles una buena educación a nuestros hijos, hasta trabajando dos turnos o sacrificando la compra de aquello que nos gustaría tener para mejor dárselo a ellos.

Pero, ¿qué pasa cuando el sistema educativo es un total fracaso? ¿Qué hacemos cuando las puertas se les cierran a nuestros hijos a consecuencia de un sistema que está totalmente roto? – Un sistema que recompensa los intereses de algunos por encima de la necesidad de proveer una mejor educación para los escolares. Lamentablemente, esto es precisamente lo que está pasando en nuestro propio país, Estados Unidos, al igual que en el vecino México.

Gracias a un nuevo documental titulado, “De Panzanzo,” el pueblo mexicano está empezando abrir los ojos a la cruda realidad que le muestra que el sistema escolar no está preparando bien a la próxima generación de mexicanos.

Tal vez nos estaremos preguntando, como americanos y neoyorquinos, ¿por qué nos debería preocupar esto?

Además de contar con una gran población de mexicanos viviendo en Estados Unidos así como muchos de ellos con herencia mexicana, una estable y próspera república mexicana es importante para nuestros intereses económicos. De hecho, México es nuestro más importante socio comercial. Los mexicanos compran muchos de nuestros productos.

En términos económicos a nuestro país le interesa que haya una clase media en México que pueda comprar nuestros automóviles y aparatos tecnológicos. En términos humanos, es bueno saber que estamos facilitando prosperidad y bienestar a nuestros vecinos.

Según un reciente artículo por el reconocido periódico Washington Post, la clase media en México está creciendo gracias, entre otras cosas, al libre comercio. Sin embargo, si la clase media en México va a seguir creciendo en los años y décadas entrantes, será vital que el pueblo mexicano le dé el peso correspondiente a lo que significa tener una buena educación.

Gracias al poderoso medio que nos ofrecen las nuevas tecnologías, hay un video-documental que revela cómo los sindicatos y la clase política se han beneficiado de un arreglo de mutuo interés mientras el sistema escolar empeora cada vez más. El resultado es una tragedia. Según el documental, casi la mitad de todos los jóvenes mexicanos no terminarán la secundaria.

Esperemos que este documental marque el inicio de una revolución educativa en México. Una que impulse al pueblo mexicano a exigir que el sistema escolar cumpla con su obligación: Preparar a la futura generación de gente profesional del país.

Sin educación, no hay futuro – y esta premisa sí que es universal.