Los ricos no pagarán más impuestos

WASHINGTON/EFE – Los republicanos del Senado federal bloquearon ayer el voto de la “regla Buffett”, una medida demócrata respaldada por el presidente Barack Obama para aumentar los impuestos a los ricos y que se ha convertido en un arma electoral.

La minoría republicana recurrió a una maniobra parlamentaria para bloquear el voto de la medida, como estaba previsto. El voto de procedimiento fue de 51-45, nueve menos de los necesarios para avanzar al voto definitivo de la medida. Obama dijo ayer en un comunicado emitido por la Casa Blanca que los republicanos del Senado “nuevamente han optado por proteger los recortes tributarios de los pocos estadounidenses más ricos, a expensas de la clase media”.

“La ‘regla Buffett’ es (de) sentido común. En unos momentos en que tenemos que cerrar déficits significativos y hacer inversiones serias para fortalecer a nuestra economía, simplemente no podemos darnos el lujo de seguir gastando dinero en recortes tributarios para los estadounidenses más ricos que no los necesitan ni los han pedido”, argumentó. En la actualidad, muchos estadounidenses con altos ingresos pagan un porcentaje de impuestos menor incluso que el que pagan los trabajadores de clase media.

Obama reiteró su queja de que es incorrecto que millones de estadounidenses de la clase media paguen impuestos en mayores proporciones que algunos millonarios, y prometió que continuará presionando al Congreso por medidas que no sólo restablezcan la seguridad económica de la clase media y de quienes intentan ingresar en ella sino que creen una economía “hecha para durar”.

Pese al revés en el Senado, los demócratas han prometido continuar promoviendo la “regla Buffett” de cara a los comicios del 6 de noviembre.

La medida, nombrada así por el magnate Warren Buffett, buscaba imponer una tasa tributaria del 30% a quienes perciben un ingreso anual de al menos dos millones de dólares y que paulatinamente se hubiera aplicado a quienes ganan al menos un millón de dólares. La “regla Buffett” estaba incluida en la legislación del senador demócrata de Rhode Island, Sheldon Whitehouse, y contaba con el fuerte respaldo de la Casa Blanca.

El domingo, Obama reiteró que la medida no buscaba una “redistribución” de la riqueza, como alegan sus detractores, sino incentivar el crecimiento y competitividad de la economía de EEUU.