Escándalo en el GSA

Escándalo en el GSA

El caso en la Administración General de Servicios (GSA) es el mejor ejemplo de una burocracia inconsciente de sus excesos. Si no, cómo explicar el derroche de más de 800,000 dólares en una fiesta en Las Vegas. Lo irónico es que parte de la labor de esta agencia federal es desarrollar políticas de control de costos dentro del gobierno federal.

En los últimos 20 años, el GSA estuvo involucrado en por lo menos tres oportunidades -bajo presidentes demócratas y republicanos- en casos de irregularidades. En 1991 fue definido como “un agujero de ratas” del dinero por un auditor federal. En el 2006 el jefe de gabinete del GSA estuvo involucrado en el caso Abramoff de cabildeo y corrupción. Ese mismo año la administradora el GSA quiso deshacerse de la fiscalización del Inspector General y luego fue acusada por una investigación independiente de hacer política desde su cargo.

No obstante el pasado, la administración de turno es la que debe responder por el presente. De manera que este plato caliente del presidente Obama llega en el mal momento de un año de reelección.

Mientras que para los republicanos el escándalo llega a pedir de boca. El congresista Darrell Issa (R-CA), quien lleva tiempo buscando motivos para investigar a la administración con su comité de Supervisión y Reforma Gubernamental, ahora esta realizando audiencias para investigar lo ocurrido en GSA.

Creemos que es necesario saber en donde falló el sentido común en el GSA para semejante disparate en Las Vegas que incluyó la contratación de un “lector de mente” como “motivador” para la conferencia de la agencia federal. La invocación de la Quinta Enmienda de la Constitución -contra la auto incriminación- por parte del organizador de la conferencia, Jeff Neely, indica cual es el camino.

Aunque pensamos que es un error aprovechar este hecho para asegurar que el escándalo es consecuencia de un gobierno sobre dimensionado y mucho menos una justificación para buscarle una conexión con la Casa Blanca.

Los excesos del GSA deben ser investigados en detalle para evitar que se repita. Sería una pena que debido a la polítiquería electoralista se pierda la oportunidad para arreglar los problemas de esta agencia.