Stringer quiere impuesto al viajero otra vez

BEDMINSTER, N.J. – La propuesta del presidente del condado de Manhattan para traer de vuelta el “commuter tax” -impuesto para los residentes de suburbios que viajan diariamente a trabajar a la ciudad de Nueva York- tuvo una fría recepción ayer entre los funcionarios que representan a esos contribuyentes.

El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, criticó el plan diciendo que es “metalizado y tonto” y que afectaría la economía de la región.

Mark Hansen, portavoz de la mayoría republicana del Senado Estatal de Nueva York, que tendría que participar en el plan, dijo que no está bajo consideración. “Necesitamos cortar impuestos, no incrementarlos”, dijo.

La idea de restablecer el impuesto fue planteada por el presidente del Condado de Manhattan, Scott Stringer, quien dijo que generaría $725 millones anuales para transporte masivo.

Su oficina hizo el cálculo usando un índice tributario de .45% para la mayoría de los viajeros diarios. Es el mismo índice que tenía el impuesto antes que los legisladores neoyorquinos lo eliminaran en 1999. El impuesto había sido aplicado durante 33 años.