Posponen audiencia a implicado en masacre

Posponen audiencia a implicado en masacre
Inocente Orlando Montano, quien ha vivido por varios años en los EEUU.
Foto: efe

Washington/EFE – La audiencia preliminar prevista sobre el caso del exmilitar salvadoreño Inocente Orlando Montano, investigado en España en relación con la matanza en 1989 de seis jesuitas, fue pospuesta sin fecha, según informaron fuentes cercanas al caso.

El exmilitar salvadoreño ha sido acusado en Estados Unidos de dos delitos, perjurio y fraude en documentos de inmigración, y podría enfrentarse a un máximo de cuarenta años de cárcel.

Una vez tuvo lugar la presentación de cargos por parte del gran jurado (jurado de investigación) el pasado febrero, ahora el caso se presentará a juicio, para el que aún no hay fecha concreta.

Montano, quien en audiencias previas barajó la posibilidad de declararse culpable de los delitos migratorios, finalmente prefirió no hacerlo y prolongar así el proceso judicial.

Ante esta situación, tanto la acusación como la defensa se mostraron de acuerdo en que debían trasladar el caso al jurado de investigación, que finalmente lo acusó.

El salvadoreño ha estado en EE.UU. desde al menos 2001 y en 2002 solicitó y obtuvo el Estatus de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés), que el Gobierno estadounidense otorga a quienes no pueden regresar a sus países debido a conflictos civiles o desastres naturales. Los documentos presentados en el tribunal de Boston, donde él reside, indican que tanto en su solicitud inicial para el TPS como en otras para renovarlo el coronel retirado negó haber sido miembro de las Fuerzas Armadas en El Salvador, haber pertenecido a algún grupo que utilizase armas contra alguna persona o haber recibido capacitación militar.

El cargo de perjurio se debe a que, pese a negarlo en su declaración, Montano fue miembro del grupo militar conocido como “La Tandona”, el cual contribuyó al aumento de la violencia durante la guerra civil en El Salvador (1980-1992). En noviembre de 1989 los sacerdotes españoles Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Armando López, Ignacio Martín Baró y Juan Ramón Moreno, así como el jesuita salvadoreño Joaquín López y López y dos empleadas domésticas que trabajaban con ellos, Elba y Celina Ramos, fueron asesinados por un escuadrón en el campus de la Universidad Centroamericana.