Quinn defiende al ‘Faraón Mike’

Reza el viejo adagio que “para muestra con un botón basta” y eso fue lo que vimos el lunes hacer a Christine Quinn en las escalinatas del ayuntamiento municipal.

El lugar fue la sede que escogió una coalición de líderes sindicales, obreros, algunos activistas y funcionarios electos para autofelicitarse por la aprobación de la ley del salario mínimo que se conoce en el idioma de los que dominan y explotan como “living wage”.

La celebración fue prematura y la articulación de los que hablaron a los medios una farsa. El alcalde Michael R. Bloomberg va a vetar la ley aprobada. Lo que hace la trepada a la tarima de los susodichos un truco publicitario.

Comprenda que aunque el sector sindicalista jura que la ley beneficiará a miles de trabajadores con salarios de $10 la hora, más beneficios y los 44 ediles que votaron a favor del proyecto jurán que serán entre 500 a 600 trabajadores que estén empleados en proyectos que gozan de subsidios del gobierno municipal, eso no es cierto. La diferencia entre estos aliados del supuesto aumento salarial es acertadamente refutada por otros. Entre ellos el columnista financiero Greg David de Crain’s Business, asevera que la ley sólo tendrá impacto en el “0.013% de los trabajos en la ciudad”.

A todo este montaje la nota más certera la ofreció la edil del distrito 3 de Manhattan, que es el único puesto a que ha sido electa por los electores y a la que sus colegas eligieron como portavoz de la asamblea municipal. La aspirante a alcalde en el 2013 se fue enfurecida.

Quinn se molestó porque al comienzo de su discurso, Carlos Pacheco, uno de los activistas, gritó en inglés “Pharaoh Bloomberg!”. La Quinn se indignó y exigió una disculpa para el titular con quien ella se ha aliado en demasiadas ocasiones. Al no recibirla, subió las escaleras y se perdió dentro del edificio.

Esa muestra de cuán intolerante Quinn sería si llegase a ser electa alcaldesa en las elecciones del 2013 debe preocupar a todos. La cómplice de Miguelito mostró con su gesto su incapacidad a la crítica, lo que es parte de una democracia. ¿Será que lo que quiere es ser el próximo Faraón?

Bajofuego@eldiariony.com