Es hora de romper con la mediocridad

Es hora de romper con la mediocridad
LeBron James (der.) del Heat, le ganó el duelo personal a Carmelo Anthony de los Knicks que lo intentó todo pero se quedó corto una vez más.
Foto: RHONA WISE / efe

NUEVA YORK – Ya es tiempo para reflexionar y ponerse a trabajar desde ahora, para tratar de armar un equipo ganador durante toda la temporada en la Gran Manzana. El desplome de los Knicks por segunda temporada consecutiva en un playoff no tiene excusa.

Con una de las nóminas más caras en toda la NBA, los pupilos del Madison Square Garden no supieron darle la alegría que necesitan los fanáticos de aquí. En cambio, todo fue sufrimiento durante y después de la temporada regular. No bastó la inclusión de grandes estrellas como Carmelo Anthony, quien jugó bien, como mayormente lo hace en sus actuaciones, encabezando también las anotaciones, durante gran parte de su entrada a la cancha.

Pero sin embargo, a Melo no hay que echarle la culpa de muchas cosas que no llegaron a concretarse como se querían en los predios del equipo de la Séptima avenida. Lo que hay que ver es porqué no existe una una química entre esta estrella y los demás componentes.

Carmelo siguió su ritmo anotador. En el último juego donde el Heat ganó 106-94, este auténtico canastero realizó su trabajo en forma excelente: 41:31 minutos de actuación, 35 puntos (15-31, 3-4), lo que significó la mejor puntuación ofensiva de la noche.

¿Pero y los otros?

Olvidémonos de que Jeremy Lin, el fenómeno armador de origen asiático, que despertó a los Knickerbockers de su carrera perdedora en los tiempos de Mike D’Antoni, estuvo ausente con su conocida lesión y posterior operación en su rodilla. También la debacle que ocasionaron los otros lesionados, como Baron Davis, Iman Shumpert y Jared Jeffries, entre otros.

Salvo el juego que se perdió por lesionarse su mano por el izquierdazo contra el vidrio de un extintor en el juego 3, en Miami, Amare Stoudemire volvió a la acción dispuesto a ayudar la causa. Felizmente tuvo parte activa en el único encuentro que ganaron los neoyorquinos en la serie de siete, el domingo en el Garden.

Pero ese canastero de los $100 millones, dejó a entrever que las emociones personales pueden más que sus deberes ante el club y los fanáticos. Este es uno de los fallos que hay que erradicar en este quinteto; lo ha venido acarreando por décadas.

Se espera que Mike Woodson, el ex asistente de D’Antoni, que se hizo cargo de las riendas del club tras la renuncia de su jefe, podría quedarse con el puesto de entrenador principal, luego de su buena presentación en el resto de la contienda 2011-12.

Pero resulta que muchos, incluyendo analistas, cuestionan esa idea. Es más, nombres famosos del baloncesto profesional y colegial han surgido como posibles sustitutos de D’Antoni.

Nuestra opinión es que los Knicks necesitan un entrenador de experiencia y que sepa lidiar con figuras famosas del baloncesto profesional, especialmente de la NBA, los cuales existen hoy en día aquí.

Tyson Chandler, quien ganara el título de jugador defensivo del año, así el campeonato de la pasada temporada con los Mavericks de Dallas, no fue ni la sombra del centro que vimos durante la temporada regular. Le faltó agalla.

El Heat, pese a LeBron James y compañía, no es invencible. Sí podemos verlo como un equipo de cuidado y con buena estructura.

Sin embargo, si nos ponemos a compararlo, jugador por jugador con los Knicks, aunque en ambos lados, como es normal, hubo ausencias de lesionados, no era para tanto que los Knickerbockers se llevaran la peor parte de esta forma.

Ojalá podamos ver en la próxima temporada a unos Knicks más compactos y ganadores.

Esta es la consigna.

¿Quien sabe?

constantino.viloria@eldiariony.com