Maracaná ya toma forma

Remodelación del mítico estadio estará lista para Mundial

RÍO DE JANEIRO (EFE).- Las obras de remodelación del estadio Maracaná, de Río de Janeiro, futura sede de la final del Mundial de futbol de 2014, ya han llegado a la mitad, informó ayer el Gobierno del estado brasileño homónimo.

Cerca de cinco mil obreros trabajan de forma simultánea en veinte puntos del escenario, que previsiblemente será finalizado en febrero de 2013, según un comunicado.

La sociedad constructora ya ha comenzado a instalar las piezas que van a servir de soporte a la cobertura y también se han iniciado las obras en los conductos de ventilación y en los futuros bares y aseos.

El estadio fue inaugurado en 1950 para albergar el primer Mundial celebrado en Brasil y, con motivo de la cita de 2014, está siendo totalmente remodelado.

Las excavadoras tan solo preservaron la fachada original, que está protegida como patrimonio cultural y no puede ser demolida.

Además del Maracaná, los estadios más avanzados son los de Belo Horizonte, Fortaleza, Salvador y Brasilia, que previsiblemente concluirán las obras el próximo diciembre, a tiempo para la Copa de las Confederaciones de 2013.

Por otra parte, el Senado brasileño aprobó la ley que regirá todos los aspectos comerciales del Mundial de fútbol 2014 y respaldó hasta la venta de cerveza en los estadios, con lo que puso fin a la mayor divergencia surgida entre el país y la FIFA.

Tras la votación en el Senado, el proyecto de ley será remitido a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, quien según dijeron fuentes oficiales tiene previsto sancionarlo sin veto alguno y con la mayor celeridad, para terminar de zanjar todos los problemas que han existido con la FIFA.

Así como ocurrió en la Cámara de Diputados en la etapa anterior del trámite parlamentario, en el Senado las mayores discusiones se centraron en la exigencia de la FIFA de que se venda cerveza en los estadios del Mundial 2014 y de la Copa de las Confederaciones, que se celebrará también en Brasil el año próximo.

Muchos parlamentarios tanto del oficialismo como de la oposición se manifestaron en contra de esa autorización, sobre todo porque se opone a leyes locales que prohíben claramente la venta de todo tipo de bebidas alcohólicas en los estadios.

Sin embargo, se impuso una sólida mayoría que dio luz verde a las exigencias de la FIFA, que algunos calificaron de “violación de la soberanía”, como el senador Cristovam Buarque.