Los errores de Cory Booker

Sufre Cory Booker, el alcalde de Newark. El Demócrata le criticó a Obama por atacarle a Romney y su asociación con Bain Capital, una compañía que compra empresas para reestructurarlas y venderlas de nuevo. Booker calificó a esos ataques como nauseantes, y ahora es persona non grata en la Casa Blanca.

Romney se refiere a su experiencia para recalcar sus capacidades como gerente. Es una línea que resuena con los que piensan que la nación necesita un gerente para solucionar problemas.

Obama dice que lo que se requiere para manejar a una compañía tiene poco que ver con lo que se necesita para liderar a una nación: una visión y la capacidad de producir una colaboración entre fuerzas potentes –la oposición, el Congreso, otros países– para realizar esa visión.

Acabo de resumir el debate sobre Bain Capital como un argumento sensato entre dos posiciones serios. Si es un debate serio que merece atención, ¿de que se queja Booker?

Booker comparó a lo que dicen los demócratas de Bain Capital con lo que dicen los Republicanos de la asociación entre Obama y el controvertible ministro Jeremiah Wright, que en el pasado ha proferido ideas antijudíos. En el segundo caso, queda obvio que la estrategia republicana ha sido de insinuar que el presidente comparte las opiniones de Wright porque se conocen.

Y si los Demócratas quieren avanzar insinuaciones tendenciosas sobre Romney por sus asociación con Bain Capital, estoy de acuerdo con Booker: lo que queremos son debates serios.

Pero hay una gran diferencia entre decir que Obama piensa como el ministro Wright porque se conocen y decir que Romney esta equivocado en pensar que ser presidente es como manejar a una empresa.